Hemos definido un ataque fascista que, aparte del terror y los ataques abiertos criminales y racistas, cabalga sobre la demagogia más infame: la desinformación. Hay una campaña de satanización; enfrentamos campañas como la de CNN, que no cubre esto sino que lo convoca; fomenta y acusa. Se dedican exclusivamente a convocar a la violencia y satanizar al país.
El gran drama de la oposición es haber iniciado el movimiento de protestas y no haber podido movilizar a los sectores populares, porque ellos tienen las bolsas llenas. Eso dice que el movimiento efectivamente nació de la consigna de “Que se vaya Maduro” y, como no pudieron lograrlo, agregaron incidentes sociales.
Los grupos económicos acaparan comida, atacan la moneda.. ¿por qué? porque tenemos las mayores reservas de petróleo del planeta y EEUU está interesado en controlarlas.
Se acapara, se contrabandea e inflan los precios. Y hay una estrategia mediática para inducir al consumo excesivo. La gente compra en toneladas y las familias son acaparadoras de productos. Desaparecen cosas claves como la leche, la harina y el café con la intención de darle sustento a su estrategia. Pero aun así los barrios más humildes están en paz y solo en zonas privilegiadas hay grupos en intención de foquismo, terrorismo y fascismo. La oposición tiene que ser seria y respetar la Constitución.
La mayoría de los asesinados no fueron de la oposición, fueron transeúntes, oficiales. Igual que en abril de 2013, cuando hubo 11 asesinados que celebraban la victoria del presidente Nicolás Maduro, ahora la mayoría de los lesionados y muertos son personas afectas a la revolución o efectivos. No decimos que son fascistas como cliché. Por ejemplo, en un tuit un miembro de la oposición decía “ubica y actúa contra tu vecino chavista”. La complicidad con eso sería desatar odio y racismo, que ya hemos superado.
Las redes sociales se usan de modo masivo y ahí hay una campaña permanente de mentiras y odio. Circulan fotos que ya se usaron en otros lados. La idea es generar una situación permanente de incertidumbre. A todo este odio y mentiras, el gobierno respondió con la verdad, la Constitución y la paz. No vamos a permitir que nos desvíen a escenarios de guerra, confrontación y muerte.
(Palabras pronunciadas en una conferencia de prensa en la sede del Mercosur el lunes 17).