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"El e-commerce en Uruguay está lejos de llegar a su techo"

Presidente de CEDU habla de nuevos negocios y la necesidad de ayudar a las empresas en la reconversión digital

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20 de julio de 2018 a las 05:00

Por Fabiana Culshaw
Especial para El Observador

Desde el pasado marzo ocupa la presidencia de la Cámara de Economía Digital del Uruguay (CEDU), aunque Guillermo Varela siente que pasó más tiempo. En gran parte se debe a la intensa actividad que caracteriza al sector últimamente, lo que le exige trabajar unas 14 horas diarias en el cargo. Y esto recién empieza porque, según las proyecciones, el rubro aún está lejos de alcanzar una meseta.
CEDU tiene 11 directivos y está integrada por unas 90 empresas. Entre sus afiliados se encuentran ANTEL, RedPagos, Abitab, Mercado Libre, WoOw, Uber, por mencionar algunos.
Además de su trabajo en la Cámara, Varela es propietario de Hansoft SA (proveedora de soluciones de comunicación y tecnología) y de Plexo (transacciones digitales financieras).

¿Dónde se ve más el crecimiento de la economía digital?
El sector goza de buena salud. Donde más se mide es en el comercio electrónico, es decir en la compra-venta de productos por la vía digital. En América Latina, no llegamos a los volúmenes transaccionales del primer mundo, pero sí vamos camino a niveles interesantes. En muchos negocios la pata digital comienza a ser importante, y otros están totalmente enfocados en el mundo electrónico. Estamos lejos de llegar al techo, o de entrar en estancamiento.

¿De qué porcentaje es el crecimiento?
Varía según los rubros y empresas. En vestimenta y moda femenina, el alza alcanza al doble en comparación con el año pasado. En viajes y experiencia de servicios, también ha sido sostenido, pero no se duplicó, porque ya venía con buen volumen. Algunos rubros más nuevos han crecido hasta cuatro o cinco veces, como los deliveries.
En la Cámara distinguimos tres grupos. Aquellas empresas cuyas ventas electrónicas han alcanzado el 10%; esto significa que el online equipara en facturación a alguna de sus sucursales. Otro grupo de compañías en las que el e-commerce se ha vuelto importante para empujar las ventas físicas. Y un tercer grupo de empresas totalmente digitales, con productos y servicios que solo se venden por internet, o en market-place. Todos crecen.

¿Qué opina de las apps de delivery que están llegando al país?
En las últimas semanas han llegado nuevos servicios de delivery, como Glovo, Uber Eats y Rappi. Nuestra posición es que la libre competencia beneficia al usuario, no permite que crezcan las posiciones de dominio y dinamiza el mercado, sobre todo en la economía digital que tiene tiempos más cortos que la economía tradicional.

¿Qué otros negocios digitales se están destacando?
Uruguay vive una evolución fuerte en los pagos electrónicos. Notamos una gran migración de los pagos de servicios –como la electricidad, el agua y demás– de las redes de cobranza física a los canales digitales. La inclusión financiera ha obligado a un aggiornamiento a todo nivel. También están en auge los procesos de validación de identidad, fraude y controles de riesgo, porque la nueva economía implica otros desafíos a nivel de seguridad.

¿Qué tanto el gobierno uruguayo está avanzando en estos temas?
Mucho. Tiene iniciativas muy buenas, como la ley de Inclusión Financiera. La primera lectura que generalmente se le hace a esa ley es política, pero hay que reconocer que está brindando oportunidades de acceso al sistema financiero a más gente, independientemente de los ajustes que requiera.

¿Los usuarios del e-commerce están cambiando?
Sí, algunos públicos que no eran el tronco común de los usuarios de comercio electrónico empiezan a experimentarlo. Ha crecido mucho el grupo etario de más de 60 años. Ese es un fenómeno que se veía venir y ha llegado. También crecieron los usuarios del interior.

El Centro de Información de la Red que depende de la Nación en Argentina (NIC) y la Cámara de Internet de ese país anunciaron la Blockchain Federal Argentina, una plataforma multiservicios basada en esa tecnología. ¿Algo similar se hará en Uruguay?
Aún no hay nada acá en ese sentido. El blockchain es una tecnología revolucionaria, con todo el potencial para marcar un cambio sustancial, pero todavía falta para convertirla en un estándar. Confío en el blockchain como nuevo pilar para desarrollar la economía digital, en el futuro.

EEUU anunció que los estados podrán cobrar impuestos sobre las ventas online. ¿Qué pasa aquí?
La regulación tributaria está llegando a todos lados. Lo hace algo por detrás del impulso tecnológico, pero llega. Todo parece indicar que, en el nuevo ordenamiento tributario, muchos proveedores pagarán impuesto en el lugar físico donde se provea el servicio, por más que este surja en otro sitio geográfico.

¿Qué desafíos tiene la Cámara?
Queremos ayudar a las compañías que emprenden la reconversión digital, apoyarlas en sus procesos, enseñarles las áreas críticas de sus negocios. Para ello, asesoramos, tenemos encuentros y organizamos workshops. También, tenemos reuniones con las autoridades nacionales sobre estos temas a través de nuestras distintas comisiones. En lo personal, por ejemplo, tengo reuniones con el Ministerio de Economía y el Banco Central del Uruguay (BCU). El diálogo es bueno y la visión es compartida, lo que no siempre ocurre en otros países de América Latina.

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