Vibración positiva, alegría, baile, mucho reggae y algún “faso” de marihuana, fueron el marco y el ambiente del show que brindó Congo (ex Kongo Bongo), el pasado viernes 4 de octubre, con motivo de la presentación de Rojo. Esa noche, significó la finalización del tríptico que incluyó los discos Verdeverdad y Amaryllorar.
Pasaron 12 años para que la banda liderada por Álvaro Albino y Alfredo “Chole” Gianotti llegara a éste momento tan especial. En el show, hubieron momentos muy emotivos. Positive vibration, tema originario de Bob Marley, fue la canción de apertura acompañado con coros de Karma. El cántico de la gente amante del jamaiquino y de su música, se hizo sentir desde el inicio. Siguieron con Carta y Todo lo que tengo, perteneciente a su último trabajo.
En otro momento, un homenaje al fallecido Marcel Curuchet, ex tecladista de Congo y No Te Va Gustar, sellaron el momento más emotivo de la noche. Todo el público hizo silencio al observar una secuencia de imágenes donde se mostraba al músico en diferentes ámbitos como recitales o encuentros sociales. El público, se fundió en un aplauso casi interminable, que sólo fue interrumpido por un nuevo reggae que volvió a crear el ambiente de las casi 2000 personas que acudieron.
Gianotti dialogó con El Observador y no dejó tema por abordar. Hasta se animó a hablar de la factible regularización del mercado de la marihuana. -
¿En qué momento se encuentra el Congo en su vida artística?
Estamos pasando por un buen momento emocional y profesional con el tríptico finalizado. Estos tres discos son una obra única. Los estamos presentando en vivo por todo el Uruguay. A principios de año nos fuimos de gira por el Caribe junto a otras bandas locales en lo que se llamo “Bandas en Movimiento, Música sin Fronteras” y ahora estamos comenzando a sonar en Argentina.
¿Por qué cambió de Kongo Bongo a Congo?
Nosotros siempre seremos Kongo Bongo. En dialecto africano significa “venceremos” y nos identificamos mucho. Nos da fuerza. Por problemas de registro no nos permitieron usarlo más y es por eso que nos quedamos solo con “Congo” que, al ser un nombre propio de una nación ya constituida, no se puede registrar. Entonces, seguimos identificados con nuestro primer nombre.
¿Qué significó la trilogía Amarillo, Verde y Rojo?
Es un homenaje con mucho respeto y admiración al folclore de Jamaica. Desde los nombres de los discos que forman la bandera de Etiopia, la tierra prometida para los rastas, hasta el sonido que logramos en cada uno de los discos del que van desde el reggae roots hasta lo más moderno experimentando con la mezcla de nuestras raíces.
¿Está a favor de la regulación del mercado de marihuana que incluye el autocultivo?
Totalmente a favor. Más que nada porque acá está permitido el uso pero no la compra, venta y cultivo. La regulación me parece un paso muy adelantado y productivo del gobierno que está mirado muy atentamente desde el exterior y hasta va a ser copiado sin duda por otros gobiernos. Sin embargo, falta mucho por trabajar. No se puede confundir libertad con libertinaje. Hay que hacerlo bien para que funcione bien.
¿Qué proyectos tiene el Congo de ahora en adelante?
Estamos girando y presentando el disco Rojo por toda la región. Lo que sigue es el desembarco definitivo de la banda en Argentina, escalón fundamental del músico uruguayo para poder seguir creciendo. Ya editamos el disco amarillo y antes de fin de año se editara este último. El mes pasado ya estuvimos tocando en la fiesta clandestina como banda central y ahora en diciembre tenemos una mini gira del 5 al 8 por el gran buenos aires.
¿El recital de La Trastienda fue la mayor convocatoria que han cosechado hasta el momento?
La verdad que quedamos muy contentos por la convocatoria de la banda. Era una apuesta y superó nuestras expectativas. Agotamos las entradas. Fue la mayor convocatoria de la banda sin dudas.
¿Tendremos Congo un tiempo más?
Nosotros hacemos las cosas que nos divierte y gusta hacer. Creemos mucho en nuestro proyecto y estamos viviendo nuestro sueño hace 25 años. Entonces, si la causalidad así lo desea, abra Congo para rato.