En 2009 Marcelo Richly se vinculó a Frigorífico Modelo, luego de haber trabajado por 12 años en PepsiCo. Cuando estaba en la multinacional de bebidas y aperitivos mantuvo una relación comercial con su actual empresa y, en determinado momento, le ofrecieron el puesto de gerente general. El desafío le pareció interesante y aceptó. Frigorífico Modelo es una empresa familiar fundada en 1929, que hoy está dirigida por la cuarta generación. En un inicio se dedicó a ofrecer el servicio de suministro de frío y elaboración de hielo, luego se incorporó la actividad agropecuaria e industrial. Popularmente es conocida por su marca de jugos Dairyco y la nueva línea de té helado. Ahora están investigando la inclusión de bebidas funcionales.
Están creando un polo logístico. ¿Cómo viene la construcción?
Ya hicimos 55 mil metros cuadrados y hay 22 mil metros cuadrados más en obra. Son 75 hectáreas. Para cuando se llenen todas, yo no voy a estar. Es un proyecto más a largo plazo.
Dado la diversidad de jugadores, ¿cómo compite Dairyco?
El mercado de jugos es raro. Porque es un mercado que todo el mundo tiene un gran potencial. Hay una clara tendencia de aumento de todo lo que es alimentación saludable, bebidas sanas. Ese mercado crece. No todos los jugos son iguales, por algo hay diferencia de precios importantes. Están los que son diluidos, otros que son casi un commoditie, y los de altísimo valor agregado. Nosotros vamos por la línea de valor agregado. De hecho, hace un año y medio hicimos un acuerdo con la Agencia de Innovación e Investigación (ANII) y acabamos de instalar una línea ultra limpia que es una tecnología de punta a nivel mundial.
¿Qué implica esto?
Con eso estamos tratando de dar un escalón más en la calidad del producto. Nuestra apuesta va por el lado de la calidad del producto y la confiabilidad de la marca en términos de una bebida saludable, que aporta cosas positivas. En ese sentido, con la incorporación de esta tecnología abarataríamos en condiciones de desarrollar nuevos productos como el té, que se lanzó recientemente, y van a haber otras en el futuro.
¿Cómo fue la receptividad del público con el té frío?
Estamos sorprendidos positivamente. En Uruguay no hay cultura de tomar té helado, pero sabíamos que en el mercado mundial son bebidas muy importantes. A priori, lanzamos dos alternativas: té negro y verde. Tenemos una rotación bien interesante. Pensamos, por la tendencia mundial, que íbamos a vender más té negro que verde, sin embargo, estamos vendiendo casi parejo. Esto se da porque en el mercado uruguayo muchos valoran el té verde por sus cualidades. Nos está yendo muy bien.
¿Cómo está posicionado Dairyco?
Dairyco tenía un posicionamiento súper premium e hicimos un esfuerzo para acercarlo más a la gente. Hoy es una bebida de primera calidad y los consumidores nos convalidan en los focus group que así lo perciben. Trabajamos para mantenerlo.
¿Qué productos son los más solicitados?
Responde mucho a los parámetros culturales de nuestra sociedad. En un Uruguay el jugo más vendido es el de naranja. De todas maneras, innovamos en el desarrollo de variedades. Hay naranja y zanahoria, naranja y mango, manzana o multifrutal. Además, hace varios años tenemos versiones light, edulcoradas con esplenda.
¿Se considera emprendedor?
Sí, a mí me gusta tomar un proyecto y construirlo. Soy ingeniero y una de las que cosas que nos gusta hacer es construir cosas. En ese sentido soy emprendedor. Cuando entré en modelo hace seis años tome a Dairyco como un emprendimiento propio, por suerte me lo permitieron. Estoy muy afín con la filosofía de la empresa. No me siento el súper emprendedor, pero creo que ser emprendedor es tener un proyecto y luchar por sacarlo adelante.