La empresa Lincoln´s, que lleva el nombre de pila de su fundador, nació hace más de 50 años como una típica marroquinería. Con 18 años, Lincoln Kamil -tras la muerte de su padre- abrió un local comercial en 18 de Julio y Cuareim, edificio que pertenecía a su familia.
En la familia el cuero era una tradición; los padres de Kamil tenían una fábrica de artículos para proveer a las talabarterías. El creador de Lincoln´s estaba familiarizado con este material y con la ayuda de algunos amigos de sus padres logró salir al mercado.
Su hija, Natalie, se incorporó a la empresa en 2001. Si bien la segunda generación ya estaba presente con el ingreso de su hermano Alejandro en 1990, llegó para colaborar en el desarrollo y buscar su lugar en la empresa.
¿Cómo fue la llegada al negocio?
Muy natural, no me sentí nueva. Siempre las charlas en la mesa eran en relación a estos temas, no era algo que no conociera. Comencé a aprender todo y de abajo como corresponde. Inicialmente me enfoqué mucho en los productos, en saber qué vendíamos -desde que es cuero y que no-. Fue una experiencia espectacular. De a poco me fui buscando mi camino.
¿Cuál fue su primer logro?
Lincoln´s no estaba informatizado, era todo manual y creo que uno de mis grades desafíos fue informatizar y lo logramos. Comencé en 2001 y en 2005 terminamos de informatizar toda la empresa. Nos llevó a todos mucho esfuerzo. Era un cambio importante, porque las personas que trabajaban desde hacía muchos años en la empresa, nunca se habían enfrentado a una computadora y generaba mucho miedo. Pero estuvo muy bueno, todo el equipo se comprometió mucho y eso fue lo que ayudó.
¿Cómo evolucionó el negocio?
Con el pasar del tiempo el público empezó a demandar distintas cosas. La mujer ya no quería una cartera clásica, negra, quería estar a la moda. Quería y quiere adquirir un producto que esté a la vanguardia a un precio acorde. El público uruguayo es clásico pero quiere estar a la moda. Por eso bajamos a tierra las tendencias mundiales porque lo importante es entender lo que el público uruguayo va a adoptar de las tendencias. Es fundamental que generemos lo que el cliente quiere encontrar en el producto. Intentamos mimar al cliente y que pueda percibir que estuvimos en cada detalle.
Desde fines de los 90 la empresa comenzó a trabajar en la venta de regalos empresariales ¿Cómo surge este nicho?
Como una necesidad. Las empresas nos pedían que tuviéramos productos con la calidad Lincoln's a un precio acorde como una opción de regalo empresarial, muchas veces nos pedían 30 agendas, por ejemplo, y no estábamos preparados. Cuando empezamos a trabajar nos preparamos y le dimos un enfoque diferente, con nuestros propios materiales y con nuestros diseñadores no esperamos que el cliente viniera, lo salimos a buscar.
¿Se extendió la zafra en esta línea de negocios?
Sí, inicialmente era solo a fin de año pero que ahora se extendió, las empresas quieren agasajar a sus clientes, empleados y amigos en varias ocasiones. Creo que las empresas vieron la necesidad de fidelizar a sus clientes, y siempre hay una razón para halagar a alguien. Además, crea una afinidad entre la empresa y quien lo recibe. Para ello se desarrollan 3 productos nuevos por semana lo que no quiere decir que salgan a la venta, se desarrolla y después elegimos.
Nosotros damos una solución, normalmente las empresas llegan y nos dicen cuál es su público objetivo, cuánto dinero quieren gastar y el motivo o la celebración. Al producto elegido se le pone el logo institucional por medio de una chapa de bronce y después queda como un producto de la empresa y no de Lincoln´s. Así el nuestro cliente tiene un producto de calidad, con un nivel de receptividad alto y a un precio justo, que normalmente sorprende.
¿Cuándo fue la etapa de mayor crecimiento para la empresa?
Creo que cuando empezó a trabajar mi hermano Alejandro. La venta por mayor y de regalos empresariales lo tuvo a él a la cabeza, fue el impulsor. Siempre estamos apuntalados por nuestros padres, todas las decisiones importantes que tomamos lo evaluamos en familia, y reconociendo que el gran conocimiento está en nuestros padres que ya estuvieron muchos años al frente de la empresa.
¿Cuáles son los pilares?
La calidad del producto, la garantía que brindamos que creo ha sido una buena publicidad a los largo de estos 50 años. Y lograr que el cliente sienta confianza plena en nuestra marca, la cuidamos mucho. Creo que hemos logrado tener una marca y desarrollar productos que el cliente quiere y está muy satisfecho y a gusto.
¿Cuáles son sus planes a futuro?
Hemos desarrollado tres showrooms para atender a clientes de venta por mayor y a quienes quieren regalos empresariales. Creo que tenemos que fortalecer este proceso que comenzamos hace 10 años. En los últimos años tuvimos la necesidad de crecer en estructura y lo estamos haciendo.