Especialistas del mercado petrolero local e internacional brindaron tranquilidad sobre el impacto que tendrá en las empresas multinacionales que realizan en Uruguay prospección de hidrocarburos la abrupta baja que sufrió el crudo en los últimos meses. En la conferencia de la Asociación Regional de Empresas de Petróleo y Gas Natural en Latinoamérica y El Caribe (Arpel) que se realizó en Punta del Este la semana pasada, los expertos señalaron que esperan que el precio del petróleo se estabilice tendiendo a superar los US$ 60 el barril, creen que las empresas ya tienen comprometido un considerable capital en el territorio nacional que no desean abandonar y además confían en el país como un buen lugar para mantener sus inversiones y explorar nuevas oportunidades.
El precio del crudo Brent tocó fondo a fines de 2014 y principios de 2015 con el barril llegando a US$ 45, fue a ojos de la mayoría de los uruguayos una buena noticia. Como importadores netos del hidrocarburo, la oportunidad de comprarlo más barato se tradujo durante unos cuantos meses en una muy magra baja de la nafta, y en un importante recupero en las cuentas de ANCAP y su cooperación al dañado déficit fiscal.
Pero por primera vez en la historia de Uruguay la baja de los precios del petróleo afectaron al país en el otro sentido. En algunos sectores, en lugar de celebrar el alivio de la baja de precios, se vio con temor esta caída. Es que en territorio nacional las empresas británicas British Petroleum (BP) y BG Group, la francesa Total, el consorcio conformado por la británica Tullow Oil y la japonesa Inpex, así como el consorcio de Argentina YPF, la holandesa Shell y la portuguesa Galp tienen acuerdos de exploración en la costa uruguaya.
Para aquellas empresas que exploran en tierra, el bajo costo de la extracción hace que la baja de precios no signifique un problema, pero para aquellas que lo hacen en el mar (offshore), sí. Las inversiones son grandes y el riesgo también. Es por esto que, según dijo a El Observador el director de Producción y Explotación de ANCAP, Héctor de Santa Ana, la francesa Total retiró sus exploraciones de todos los países en los que se encontraba con excepción de dos, uno de ellos fue Uruguay.
Desde el ente se envió una señal a las multinacionales, diciendo que estudiará la prolongación de los contratos, informaron varios medios, a base de lo que explicó el propio Santa Ana el miércoles. Las empresas que integran la Ronda Uruguay 2 deben comenzar con su segunda fase en octubre, etapa en la que deben realizar al menos un pozo exploratorio. Esto implica grandes gastos y por ende la posibilidad de que las empresas decidan no enfrentarlos e irse, como sucedió en otros países.
De Santa Ana aclaró que la intención es de que no cambien otros términos del contrato, sino solamente el tiempo y señaló que para que tenga esto efecto, debe contarse con la aprobación del Ministerio de Industria, Energía y Minería.
El jerarca explicó que espera que el precio del petróleo tienda a subir y que la clave es que se estabilice, entre US$ 60 y US$ 70, y que con que llegue a US$ 65, estaría dispuesto a lanzar la Ronda Uruguay 3, para licitar la búsqueda de petróleo en otros lugares del país.
Consultado sobre por qué motivo cree que las empresas que buscan en Uruguay no tuvieron la misma actitud que en el resto del mundo –donde describió que hicieron importantes recortes de inversión–, el jerarca explicó que “se vio que había prospectividad” y que se requería “un poquito más de trabajo” para sortear los riesgos antes de hacer un pozo. Agregó que las “certezas y seguridades” que brinda el país influye mucho en que no solo haya aumentado la operativa de las empresas presentes sino también las consultas del exterior, pese a que hayan dilatado el llamado de la tercera ronda.
De todos modos, a principios de la semana, un jerarca del ente dijo a El Observador que los pre
cios del petróleo han encendido una luz de alerta en ANCAP, que ve con “preocupación” cómo puede afectar la continuidad de los estudios sobre la plataforma marítima uruguaya, luego de ocho años de un “arduo posicionamiento global”.
El secretario ejecutivo de Arpel, Jorge Ciacciarelli, opinó que el impacto de la baja de los precios es mínimo porque son inversiones a muy largo plazo. “La industria lo que busca es oportunidades, los precios y las condiciones a veces no son determinantes. Y Uruguay presenta esas oportunidades”, dijo el especialista.
En referencia a los intereses de que bajen los precios de los combustibles por la posibilidad de encontrarse petróleo en Uruguay, el ejecutivo explicó que debe verse un contexto general.
“Si se mira solo por el precio, se están perdiendo otras cosas de lo que significa encontrar petróleo. Es desarrollo, puestos de trabajo, actividad económica. Y seguramente después los precios se acomodan. Dependerá de otros factores, pero a cualquiera que le dé por elegir tener o no tener, por supuesto que va a decir ‘quiero tener’. Estar dentro del concierto de naciones que producen crudo es un valor agregado para Uruguay. Todos van a tener más trabajo”, sentenció.