Personajes > Entrevista a Laura Azcurra

"Las actrices nunca nos habíamos juntado por una causa social tan fuerte"

La actriz y bailaora argentina –que llega a Uruguay con su espectáculo Salir del ruedo– habló de la lucha del colectivo Actrices Argentinas que integra y del impacto que tuvo la denuncia pública de Thelma Fardin para las mujeres de distintas generaciones

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31 de marzo de 2019 a las 05:00

Entre poses de bailaora y feminista –con el puño en alto y la muñeca abrazada por el emblemático pañuelo verde–, Laura Azcurra expone su sonrisa sobre el clásico damero de la entrada del Teatro Solís. De pronto, una señora mayor de 60 la saluda y dice: "Laura, te escuché hoy en la radio. Ya saqué entradas para verte". Hipnotizada ante ella, la actriz la toma del brazo y la abraza. La mujer se va y a Azcurra se le llenan los ojos de lágrimas. Dice después: “Las mujeres de esta generación son las que después de la conferencia se me acercan a manifestarme su cariño y su agradecimiento porque gracias a la denuncia que hicimos pública muchas de ellas se animaron a contar de las veces que fueron abusadas en su infancia por tíos, abuelos, vecinos”. La conferencia de la que habla la actriz es en la que Thelma Fardin hizo la denuncia pública contra Juan Darthés a fines de 2018. Azcurra fue la actriz encargada de dar el puntapié inicial en ese acontecimiento.  

Azcurra –38 años, actriz hace más de 20 (con casi 30 personajes en ficciones televisivas, más de 10 en cine y una extensa trayectoria teatral) y bailarina– vino a Uruguay a promocionar Salir del ruedo, el espectáculo de flamenco que llevará adelante en el Teatro Solís. Pero su elocuente expresividad no se separa ni un segundo de la causa social que defiende. En diálogo con El Observador habló, entre otras cosas, de la lucha feminista en Argentina, del colectivo Actrices Argentinas y del antes y después de la denuncia de Fardin para las mujeres en su país.

¿Cuál es el rol simbólico que juega el pañuelo verde hoy después de que no se aprobara la ley de despenalización del aborto en Argentina?

El pañuelo en Argentina no solamente abre la lucha por el aborto legal seguro y gratuito, atrás de él está la necesidad de dejar de lado un montón de situaciones establecidas y naturalizadas. Es también un pedido de desenmascararnos un poco y dejar la hipocresía. También hay muchos hombres que lo llevan y acompañan esta lucha –que no es solamente de mujeres–. Es entender que también tenemos que reconfigurarnos como sociedad en un montón de otros aspectos y que eso no lo vamos a hacer solo las mujeres, va  a ser un cambio radical y profundo de todes. No es un momento ni para tibios ni para pasivos. No hay lugar para quejas, cada uno es actor social desde donde puede y es momento de hacer ahora. Junto con la ola viene la resistencia al cambio, que genera miedo. Nosotras también creemos que el Estado no puede seguir subvencionando a la Iglesia. Ya sufrimos muchísimo. No nos han permitido gozar, ser quienes queramos, decidir si queremos o no ser madres.Y si vamos a lo macro creo que va a ser muy difícil que tiremos el patriarcado mientras el sistema capitalista siga existiendo, porque está totalmente emparentado. Se trata de oprimir a otro. ¿Cuál sería el sistema? Es una pregunta que nos tenemos que hacer. Es el momento para  el debate. Estamos en un nivel presente y global en el que están apareciendo estos cuestionamientos en todos los países. La revolución será feminista o no será. Sé que es muy complejo, no soy ingenua con eso, pero no voy a dejar de pintar mi aldea ni de apoyarme con otras mujeres. Y bienvenido sea para otras generaciones que crecieron sin libertad, sin autenticidad, sin poder expresarse, sin denunciar sus abusos. Hay mucho dolor y hay mucho para sanar y el primer paso para esto es hablar, que nos va a llevar a una humanidad más honesta.

¿Por qué eligió sumarse a Actrices Argentinas?

Siempre creí que un artista debía permanecer neutro a situaciones de política partidaria, pero al mismo tiempo creo que es genuino que cada uno tenga sus convicciones, sus pasiones y el deseo de expresarse libremente. Un obrero del arte también es persona y ciudadano, entonces, me parece válido que lo haga desde su lugar. Esta es la primera causa en la que milito de forma tan responsable y urgente. Con Actrices Argentinas cumplimos un año desde que creamos el colectivo de cara al debate que empezaba sobre el tratamiento del proyecto que la campaña por el aborto legal seguro y gratuito venía empujando hace 14 años. Unas compañeras dijeron: "Che, tenemos que hacer algo" y más allá de que seamos conocidas estamos en un momento humano muy crucial. Entonces como parte de la sociedad y del movimiento de mujeres –que late y se expande cada día más en América Latina– no podíamos quedar afuera. Y no por moda sino porque verdaderamente lo sentimos, parte de nuestra profesión es entrar en empatía con el alma humana.

Los casos de las niñas violadas en Tucumán y Jujuy trastocaron recientemente la sensibilidad argentina, ¿qué lectura hacen de eso en el colectivo?

Fueron casos muy graves en los que bloquearon el protocolo que las amparaba. Estamos en desfasaje absoluto, primero, en todo el sistema de educación. En Argentina la educación sexual integral ya es ley y en algunas provincias las escuelas no la abordan. Eso se da especialmente en las provincias que son muy religiosas y conservadoras. Si estamos pensando en cambiar un paradigma, la educación es el primer pilar. Como mujeres entramos en empatía con mujeres y hombres que están en una situación de vulnerabilidad porque están abandonados por el Estado – excluidos en el sistema de salud, en la educación, en lo laboral y en lo económico–. Y hay que hablar de estos excluidos, de las falencias de la educación, de lo gravísimo que está el sistema de salud pública. Hay que erradicar mucha mala yerba porque, si no, no pueden crecer las semillas sobre el suelo fértil en el que estamos trabajando.

Ahora que pasaron varios meses, ¿cómo recuerda la conferencia de prensa en la que juntas hicieron pública la denuncia de Thelma Fardin contra Juan Darthés?

Hubo un antes y un después de ese momento y me emociona. Trabajamos dos meses blindadas absolutamente para la conferencia, después de que Thelma llegara a una asamblea y nos planteara su situación. Nos dijo: ‘"Tengo que viajar a Nicaragua, se me vence el plazo y no tengo recursos, no puedo seguir adelante –viva– sosteniendo esta mentira". Es una mina muy centrada de una generación joven y tocó lo más honesto de ella. No sabíamos cómo hacer –porque hay un montón de recursos e información que no manejamos– pero lo fuimos armando. Fue impresionante. Vinieron hasta medios de otros países. Todos hablaban de un hecho histórico y pensábamos que era exagerado, pero de verdad lo fue. En el relato de Thelma estaba el de todes, en mayor o menor escala. Y empezar a habar de eso fue como tocar un botón. Se cayó todo. Hasta mujeres de 60 que les contaron abusos a sus maridos de cuando eran chicas. Nosotras decíamos "Chicas, salió toda la mierda". Esa semana estuvimos todes a flor de piel, no se hablaba de otra cosa. Fue un desembuche social maravilloso. Todo esto es agotador, nos hace cuestionarnos todo, nos hace pelear con familiares y amigues, nos hace ganar otras amistades.

Las actrices argentinas ocuparon históricamente varios titulares de programas de chimentos donde se mostraban enfrentamientos entre unas y otras. ¿Cómo hicieron para tirar eso abajo?

Para nosotras toda esta unión fue muy hermosa e inédita. Las actrices en Argentina nunca nos habíamos juntado por una causa en común social tan fuerte. Somos muy consientes de eso y lo cuidamos mucho. Además esta profesión siempre estuvo vinculada con lo superficial, la belleza, la competencia entre nosotras, la exigencia y la carrera que estamos haciendo, palabra que odio. Esas comparaciones tienen que ver con un sistema que ya no nos pertenece. Nosotras nos estamos deconstruyendo permanentemente y estamos planteando un montón de cambios y convenios en la industria.

¿Tuvo que atravesar su proceso personal de deconstrucción para llegar hasta acá?

Hemos sido educadas por tías, abuelas y madres que han sido muy machistas, entonces, como dice mi vieja, "Somos víctimas de víctimas". Fuimos un poco entrenadas a no decir demasiado, a advertir una situación de abuso pero entre nosotras silenciarnos con frases como "No, me habrá parecido", "Capaz que estoy exagerando" o "Yo tuve la culpa de que me mirara así o se le fuera la mano porque estoy con este vestidito recorto". Todas esas voces ya no pueden existir. Hoy no. Estamos en el futuro porque 2019 ya es el futuro. Es un momento para tener mucha templanza y mucho amor.

 

Salir del ruedo
Azcurra se presenta el 10 y 11 de abril junto a Mariana Astutti en un espectáculo que, según sus propias palabras, es "una deconstrucción y reformulación del flamenco por parte de dos mujeres del Río de la Plata". "Nos preguntamos, ‘¿Cómo bailamos dos chicas de Buenos Aires el flamenco que viene de Sevilla?, ¿Por qué tenemos que bailar igual que lo hacen allá?’. Acá no hay diálogo. Es todo a través de lo sensorial y los sonidos. No hay lunares, músicos en vivo ni peineta”, concluye Azcurra.

Salir del ruedo

Las entradas se pueden adquirir a través de Tickantel o en la boletería del teatro a $ 420.
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