Asumió la Presidencia de ANCAP en 2013 promovido por el actual vicepresidente de la República Raúl Sendic y fue ratificado en su cargo para el actual período de gobierno. José Coya, un técnico con una larga carrera dentro de la empresa (ver perfil), recibió a El Observador y habló sobre los principales desafíos que tendrá su nuevo mandato. Aseguró que no le preocupan los mayores controles que pueda ejercer el Ministerio de Economía sobre la ejecución de sus inversiones e incluso solicitó elevar el tope de gasto de US$ 10 millones que requiere autorización de esa cartera porque lo considera demasiado bajo para una empresa de la envergadura de ANCAP. Asimismo, aspira a concretar en el correr de este año la anhelada emisión en el exterior por US$ 500 millones para reperfilar deuda de corto a largo plazo.
Cuando ANCAP perdió US$ 169 millones en 2013, dijo que su mayor preocupación era el rezago en la paramétrica que determina la ganancia que obtiene ANCAP por la comercialización de combustible. ¿Eso se corrigió en el último ajuste de enero? Es cierto que parte de las pérdidas que ANCAP tuvo en ese ejercicio obedecieron a temas operativos que me preocupan y siguen ocupando. Pero tengo que decir que efectivamente en el último ajuste, ANCAP actualizó, ajustó y proyectó todos los costos vinculados a las variables que no responden al crudo y la evolución del tipo de cambio. Desde enero de 2014, no todos los costos que estaban incorporados a la paramétrica correspondían a la realidad. Algunos estaban atrasos y otros ni siquiera estaban proyectados. En enero de 2015, eso fue corregido.
La empresa realizó una fuerte apuesta a inversiones el pasado quinquenio. ¿Qué desafíos tiene ahora en esa materia? En los últimos 10 años ANCAP ha apostado fuerte a las inversiones que han requerido recursos cuantiosos en términos materiales para la realización de estas inversiones. Por eso ahora el principal objetivo en este nuevo período de gobierno es básicamente la posibilidad y necesidad de capitalizar ese desarrollo de estructuras industriales que hemos realizado para que muestren resultados concretos. Esto es obviamente resultados económicos, pero también de otra naturaleza. Ahora, ANCAP está en una etapa de estabilidad en sus inversiones, en el sentido que las áreas de negocios importantes ya no van a requerir de grandes desarrollos sino de la capacidad creativa de producir en esos negocios resultados positivos y generar nuevas oportunidades.
¿Por ejemplo? En términos de exploración y producción de petróleo. En el desarrollo de esta actividad ya tenemos ocho años de desarrollo sistémico. Pero un resultado concreto de esta actividad, es que en los próximos dos años deberíamos estar en condiciones de poder estar muy cerca de responder la pregunta si tenemos petróleo. Hay actividades que estamos convencidos que tenemos que apretar el acelerador. Efectivamente en el caso de explotación y producción de petróleo tenemos que tener capacidad para responder más rápido de lo que estaba en los planes porque hay información valiosa que se ha agregado que conduce hacia eso.
El ministro de Economía, Danilo Astori, dijo que se había perdido cierto control sobre las inversiones de las empresas públicas y que ahora la ejecución de las mismas iba a estar sujeta al impacto en las cuentas fiscales. ¿Le preocupa este mayor control? La relación con el Ministerio de Economía siempre ha sido muy fluida. Tenemos mecanismos formales sobre los cuales presentamos nuestros proyectos a Economía. Entre otras cosas, el ministerio tiene por ley la responsabilidad de habilitar o no algunas inversiones o gastos que están por encima de los US$ 10 millones. Además, está el programa financiero que se aprueba cada año para la ejecución en el siguiente ejercicio que contempla los planes de inversiones. Tal vez el tema principal radique en los acuerdos por esos planes de inversiones a nivel más general de todas las empresas públicas. Siempre es bienvenido coordinar el nivel de las decisiones de gestión de las empresas públicas. Las coordinaciones y controles que se puedan hacer sobre nuestra gestión a mi no me preocupan. La empresa pública tiene por sí la responsabilidad de tener un plan dentro de la orientación general del gobierno que sea contemplado y controlado. Bienvenidos que se hagan ese tipo de controles. Desde el punto de vista práctico y operativo, creo que hay que conversar con Economía para elevar el tope de gasto que requiere de autorización porque es un monto demasiado bajo. ANCAP factura por encima de ese monto (US$ 10 millones) en un día. Esto debería revisarse por un tema de estricto funcionamiento.
¿Qué pasó con la emisión por hasta US$ 500 millones a largo plazo en el mercado internacional? ¿Por qué se ha demorado? La aspiración es que podamos concretarla este año. Estamos desde mayo del año pasado con la intensión de concretarlo. El atraso obedece a distintos procesos internos de construcción que llevan mucho tiempo, además de las autorizaciones que requiere dentro del gobierno. Será la primera emisión de una empresa pública uruguaya en el exterior sin garantía soberana. También hubo que crear un decreto para que ANCAP estuviera exonerado del Impuesto al Patrimonio. De lo contrario, sería un costo muy alto para que ANCAP saliera al mercado externo que hacía inviable la operación. En estos días el Ministerio de Economía ya está aprobando la emisión y estaremos más cerca.