Cuando al menos los grandes conflictos de Medio Oriente parecían tender a estabilizarse y que Barack Obama podría salvar su legado de contención –habiendo puesto fin a las guerras que heredó de George W. Bush–, nuevos conflictos y la guerra sectaria en esa región han dado al traste con las políticas de Obama y puesto al desnudo sus grandes contradicciones.
Perdido en Medio Oriente
Las políticas de Obama en la región han contribuido a la escalada de los conflictos