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"Queremos que a este proyecto se sumen absolutamente todos"

Saavedra habla de la desafiante experiencia que implica estar al frente del Parque Agroalimentario, que se comenzó a construir con una inversión de US$ 100 millones y cambiará la comercialización hortifrutícola

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06 de junio de 2018 a las 05:00

Por Fabiana Culshaw
Especial para El Observador


De niño jugaba entre granjas y quintas en la zona de Los Bulevares. Nunca se imaginó que en algún momento de su trayectoria estaría a cargo de un megaproyecto agroalimentario en esas cercanías.
"Disfruté mi infancia en un entorno natural y rico en amigos. Mi padre tenía una tornería y mi madre trabajó toda su vida en Fábrica de Alpargatas, donde yo también estuve en mis inicios", recordó el hoy presidente de la Unidad Agroalimentaria de Montevideo.

Saavedra estudió ingeniería, pero no terminó la carrera porque se dedicó "a hacer revolución", según explicó. Sus primeros trabajos se dieron en el área privada; fue director de la Cámara de Industrias por diez años ("mi escuela") y llegó a ser presidente de la Comisión de Comercio Interno. Luego trabajó en el diseño de políticas para el desarrollo en el Ministerio de Industria, siendo la energía eólica en el país uno de los principales focos.

Desde 2016 ocupa su cargo actual, "el de mayor desafío en mi carrera", asegura sonriente. A la entrevista llega entusiasmado, contento; acaba de visitar el predio donde se construirá el Parque Agroalimentario que sustituirá al Mercado Modelo. "Todo está bien allí", dice mientras saca folletos, planos y muestra videos.

Hace pocos días se firmó el contrato entre la Unidad Alimentaria de Montevideo y el Consorcio Saceem, Grinor y Hernández y González, empresa que llevará a cabo las obras del Parque Agroalimentario. La inauguración está prevista para dentro de dos años.

¿Cuál es el estatus del proyecto?

Vamos muy bien. Son 94 hectáreas y se construirá más del 70% en una primera fase. Esto es, las tres naves de frutas y hortalizas, y una de mercado polivalente (quesería artesanal, pescados, carne, huevos). También habrá desarrollos privados para las cámaras de frío y plantas de maduración de frutas tropicales.
Para la segunda fase está previsto un depósito fiscal vinculado a la exportación, pero para eso el parque debe estar funcionando con sus áreas logísticas (lavado, corte y envasado) y buenas prácticas de inocuidad alimentaria y trazabilidad.
El Parque un gran avance porque el Mercado Modelo no tiene suficiente espacio para todo eso, aún menos para darle trazabilidad a los productos.

¿Cómo van con el proceso para que se instalen 600 empresas?
Ya tenemos confirmados 520 operadores, que son los mismos que están en el Mercado Modelo. Estamos recorriendo las sociedades de fomento y las cooperativas para explicar lo que hacemos.
Trabajamos junto con el Ministerio de Ganadería, que es el ente que fija las políticas de desarrollo del sector. Queremos que a este proyecto se sumen absolutamente todos.
Hoy en día hay pequeños productores que no están en el Mercado Modelo, porque no tienen espacio. La nueva propuesta democratiza la comercialización.

¿Qué destacaría de la evolución del proyecto?

Los estudios para evaluar el traslado del Mercado Modelo comenzaron poco después de 1996. En aquel momento estaba Mariano Arana en la Intendencia y fueron continuados por Ricardo Ehrlich. Este proceso ha sido transversal a varios períodos de gobierno, y considerado estratégico.
En 2015 el Intendente Daniel Martínez envió este proyecto a la Junta Departamental para su aprobación. En 2016 me pidió que me hiciera cargo de este desafío. Tomamos lo que ya estaba hecho y lo ajustamos para lograr el grado inversor.
A diferencia de cualquier otro proyecto de la Intendencia, este se autofinancia.
Además, los operadores alquilan los espacios, no tienen que entregar un porcentaje de las ventas de sus productos. Los costos son muy bajos porque no hay fin de lucro.

¿Qué mejoras traerá?
Las condiciones de trabajo de los operadores en el mercado actual son muy duras en cuanto a espacio, higiene, seguridad social.
Con el nuevo Parque, se mejorarán las condiciones del mercado mayorista y también se dará más la importancia de la trazabilidad.

¿Por qué asegura que es el mayor desafío de su carrera profesional?
Los temas de desarrollo eólico también lo fueron en su momento, pero ahora soy la cabeza de este proyecto. Se trata de una inversión grande, del orden de los US$ 100 millones, y su realización será de gran valor para la producción y comercialización de frutas y hortalizas en el país. Este es el único proyecto de todas las Intendencias vinculado a un desarrollo y apoyo al sector productivo.

¿Qué es lo que más le gusta de este trabajo?

Poder generar un cambio positivo que trasciende los períodos de gobierno. Cuando hablo con los productores y operadores, me siento muy bien al plantear mejoras de sus condiciones laborales. Hoy en día en el Mercado Modelo trabajan 3.500 personas. En el Parque lo harán más de 4.000 personas y de mejor forma.
También intentamos recuperar el disfrute de los ciudadanos de la zona, que los vecinos no tengan camiones enfrente a las 3 de la madrugada. Hay 3.000 vehículos que ingresan periódicamente, cargando y descargando en plena calle.

¿Qué le gusta menos del proyecto?

Que todo esto llevó demasiados años. La propuesta pasó por el sistema parlamentario, por varios ministerios, por una cantidad de actores y entidades. Fue casi un proceso evangelizador mostrarle al sistema financiero que este proyecto podía funcionar.

Hace poco se colocó la piedra inaugural y hubo un episodio que lo conmovió. ¿De qué se trata?

Además de la presencia de las autoridades e invitados, estuvo Antonio Aufe, un operador de más de 87 años de edad que también estuvo en la inauguración del Mercado Modelo en 1937. En ese entonces, era un niño de 5 años. Vivió toda su vida trabajando en el mercado; un ejemplo. En 2015 le dije a Aufe que vería comenzar la obra y así fue. Espero que también esté presente cuando cortemos la cinta de inauguración en dos años.
La colocación de la piedra fue el día más feliz de mi vida profesional y también por la presencia de Antonio Aufe.
Cuando veo a un hombre así, solo puedo pensar en hacer mi trabajo con alegría.

¿Cuales son sus próximas metas?
Cuando me involucré en este proyecto, decidí terminarlo y acompañar a Daniel Martínez en el camino de su trayectoria política. Mi meta es estar a su lado y ocupar el lugar que él considere conveniente. l

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