En una reñida carrera por la candidatura demócrata a la Presidencia de Estados Unidos como la actual, es posible que el próximo aspirante opositor a ocupar la Casa Blanca sea elegido por los llamados "superdelegados" que se reunirán a finales de agosto en la convención de Denver.
Los "superdelegados" son los caciques del partido demócrata: gobernadores, parlamentarios federales, los ex presidentes Jimmy Carter y Bill Clinton, el ex vicepresidente Al Gore, ex responsables del partido demócrata en el Congreso, miembros de la dirección del partido. Todos ellos son "superdelegados" por derecho.
"Gran parte de los 'superdelegados' ya eligieron a su candidato y la mayoría del resto lo hará antes de la convención", afirma Michael Tanner, experto en cuestiones electorales en el instituto Cato, un centro de estudios conservador de Washington. "Las probabilidades de que estos 'superdelegados' cambien de opinión en el último minuto son casi nulas", añade el Tanner.
Durante tiempo, el candidato del partido demócrata era elegido tras laboriosas negociaciones entre la elite del partido, en salas llenas de humo, al margen de la convención. Así es como se eligió por ejemplo, tras duras discusiones entre el alcalde de Chicago Richard Daley y el neoyorquino Charles Buckley, al joven John F. Kennedy en 1960.
La candidatura fue un desastre, y McGovern fue amargamente derrotado por el republicano Richard Nixon, ganador en todos los estados del país excepto en Massachusetts y Washington.
"Existía la creencia de que (los líderes del partido) no permitían investir a un candidato que no estuviese en simbiosis con el conjunto del partido", explica William Mayer, profesor de ciencias políticas en la Universidad Northeastern.
Según numerosos medios de comunicación estadounidenses, Hillary Clinton sería la primera beneficiada por el voto de los "superdelegados". ¿Significa esto que los resultados se decantan a favor de la senadora por Nueva York? El principal perjudicado si fuera así, el senador por Illinois Barack Obama, no lo cree así.
"¿Tendrán los 'superdelegados' la capacidad para resistir a la decisión de la mayoría de los electores de las primarias y caucus? La respuesta es claramente no", afirma Mayer.
(AFP)