Se hablaron pavadas”, dijo Rodrigo Muñoz. El golero de Nacional se refería a que el furor por la actuación de Peñarol en la Copa Santander Libertadores le sacó trascendencia al Campeonato Uruguayo. “Le sacaron importancia y clasifica a dos copas internacionales”, agregó. Con el título logrado ayer, el tricolor jugará la Sudamericana 2011 y la Libertadores 2012.
Solo tres jugadores concurrieron a la conferencia de prensa. Ese adefesio que desnaturaliza el trabajo de la prensa que debe ubicarse a 30 metros del vestuario y esperar la orden de los guardias para avanzar como una tropilla hacia la sala de prensa.
“La gente se olvida que hicimos un año muy bueno y que ganamos el clásico”, sigue Muñoz. “Nosotros ya festejamos, ahora les toca a ellos” dice con cierta ironía sobre la posibilidad que tiene Peñarol y que debe concretarla.
Alejandro Lembo apareció con la Copa bajo el brazo. “¿Es justo campeón Nacional?”, le consultaron: “El campeón siempre es justo campeón”, dice. Luego recuerda: “Tuvimos un año duro, complicado en lo grupal, pero por suerte el equipo salió adelante pese a ser en su mayoría joven”. El capitán subrayó que pasaron “momentos tristes”, y si nombrarlo recuerda a Diego Rodríguez, cuya sonrisa no solamente está grabada en la camiseta que cada uno de los futbolistas de Nacional lució durante el festejo, sino también en el corazón de todo el plantel. El Oreja falleció durante el Apertura en un accidente de tránsito y nadie se olvidó de él.
“Lo que sucedió con Diego nos marcó y fue un mojón para afrontar lo que vino después” dijo Mauricio Pereyra, quien jugó su último partido con la camiseta de Nacional porque se va a Parma de Italia. “En el vestuario sentimos una gran emoción porque se termina un ciclo de varios años junto a compañeros con los que compartimos desde las inferiores”. Lembo, antes de retirarse, indicó: “Los campeonatos quedan en la historia más allá de que sean poco o mucho en el momento”.
Juan Ramón Carrasco ni siquiera habló. Apenas terminó el partido se fue del Estadio.