En enero de 1996 el artículo 747 de la ley 16.736 creó la Administración Nacional de Correos. Así, lo que hasta ese momento era una dirección nacional, dependiente del Ministerio de Educación y Cultura, adquiría jerarquía y se convertía en una empresa estatal. Poco después, la ingeniera industrial Claudia Bonnecarrère ingresó “en esta empresa, que es la más vieja del Estado pero casi la más joven también”. Hasta ese momento, el Correo no había incorporado técnicos con su perfil, pese a que, explica Bonnecarrère, en esta actividad “todo eso que tiene que ocurrir para que un paquete llegue son procesos, y son procesos industriales con información asociada”. Hoy el Correo Uruguayo es parte de actividades con las que no se lo asocia tradicionalmente, como la trazabilidad del ganado, la distribución de las computadoras del Plan Ceibal o el traslado de muestras de sangre de recién nacidos. Un elemento de peso en su operativa es ahora el comercio electrónico, para lo que desarrolló un nuevo producto denominado Casilla Mía y la plataforma digital Ahíva.
"Somos un actor más de los muchos que hay en las compras por internet"
La gerenta general de la empresa que mueve 50 millones de envíos al año habló del negocio en tiempos de e-commerce, de la competencia con los privados y contó qué van a construir en el Polo Logístico de Pando