Bouchra Bagour, madre de un niño de tres años, que concurre al colegio Sorgues en el sur de Francia, fue condenada a un mes de prisión por vestir a su hijo, Jihad, de tres años, con una camiseta que además de su nombre y su fecha del nacimiento -11 de setiembre- llevaba la frase "Yo soy una bomba".
Una broma con un niño de tres años acabó en la cárcel
La madre le colocó una remera que, según el fiscal del caso, es una "apología del crimen"