En el momento exacto en que el árbitro de Inglaterra-Eslovenia marcó el final, en el otro encuentro Estados Unidos anotó el gol frente a Argelia que definió el Grupo C con los norteamericanos en primera posición y el equipo de la Reina en segundo lugar.
La tercera y última fecha arrancó con Eslovenia primero y con Inglaterra obligado a ganar para no quedar afuera del Mundial.
El gol inglés de Jermain Defoe (a los 21 minutos) trasladó la responsabilidad a Eslovenia y también al otro partido. Inglaterra se aseguraba la clasificación y parcialmente el primer lugar.
Eslovenia seguía adentro, pero un gol de EEUU en el otro partido lo dejaba automáticamente afuera. En cambio, un tanto propio lo colocaba en la primera plaza y el que quedaba eliminado era Inglaterra, porque los norteamericanos se colaban segundos.
Pero Eslovenia no pudo vulnerar el arco inglés a pesar de que estuvo muy cerca sobre el final. Además, distinta suerte corrió EEUU, que batió la valla en el primero de los tres minutos adicionales que el árbitro había otorgado, después de haber visto como le anulaban un gol -que según la tecnología fue legítimamente convertido- y de convertir al arquero argelino en figura.
Eslovenia se aprontaba a cruzar los dedos para que en el otro estadio terminara 0-0, pero no le dio el tiempo ni de preguntar cuánto faltaba, porque Landon Donovan aprovechó un rebote después de un contraataque fulminante para sellar el partido y la clasificación.
Eso fue un justo premio para Estados Unidos y quizás un duro castigo para los eslovenos, no tanto por lo hecho este miércoles, sino en la serie.
El partido
El encuentro con los ingleses lo afrontaron sin arriesgar demasiado y se encontraron con un equipo de Capello que salió decidido a cambiar la imagen dejada en sus primeras dos presentaciones.
Fue el mejor partido inglés, sin dudas, el mejor encuentro de Wayne Rooney y en el que se vio el clásico juego de la Premier League: velocidad, vértigo, desbordes, centros y dominio del juego aéreo. Así llegó el gol, aunque después del centro Defoe anotó con la pierna derecha.
Eslovenia intentó acercarse pero solo lo pudo hacer en forma esporádica hasta promediar el segundo tiempo. Tuvo varias posibilidades de empatar y de dejar afuera a los de Capello, pero también sufrieron mucho cuando dejaron espacios atrás.
Los últimos minutos tuvieron a Inglaterra enlenteciendo el juego, llevando el balón hacia el banderín del tiro de esquina, mientras los eslovenos buscaban con envíos largos.
Así terminó, pero cuando todo hacía prever que Eslovenia celebraba el segundo puesto, las noticias desde la otra cancha le dijeron que tenía que hacer las valijas, y a Inglaterra que era el segundo del grupo.
(Observa)