Las autoridades iraníes han asegurado que al menos un 60% de los 43 millones de electores acudieron a las urnas para elegir al octavo "Majlis" o Parlamento en la historia de la República Islámica.
"La participación ha sido hasta ahora de un 60%", dijo el presidente de la Comisión Central para la Supervisión de las Elecciones (CCSE), Hoyatoleslam Mohamad Musa Bur, según la agencia IRNA.
Pero el proceso de prolongación no ha terminado ahí, ya que el ministro de Interior, Mustafa Burmohamadi, anunció poco antes de las 22.00, que los colegios seguirán abiertos una hora más en la capital y no descartó que continúen así hasta la medianoche.
El presidente del CCSE reconoció, entretanto, que su comisión ha recibido quejas en relación con "algunas irregularidades", pero aseguró que éstas "son muy pocas en comparación con las elecciones celebradas con anterioridad en el país".
Afirmaciones sobre la "gran afluencia" a las urnas han sido hechas también por el portavoz de la influyente Asamblea de los Guardianes de la Revoución, Abas Kadyadai, cuya institución había descalificado más de 2.000 de los aspirantes a diputados, muchos de ellos reformistas.
Varios responsables del proceso electoral consultados por EFE aseguraron que la afluencia a las urnas "ha aumentado de forma notable" por la tarde y uno de ellos, que no quiso ser identificado, subrayó que "los iraníes solemos dejar las cosas para el último minuto".
"Voto porque tengo que hacerlo (...) soy un miembro de esta sociedad", dijo a Efe Simá, una joven de unos 20 años, tras confesar que conocía sólo a "tres o cuatro" de los 30 candidatos que se presentan por Teherán.
Otro votante del barrio Tagrish (norte) dijo que votó por los reformistas, aunque, apuntó, "estoy seguro de que no van a hacer nada si llegan al parlamento".
Su opinión la comparten muchos iraníes y se debe, según los analistas, al descontento de la población por los crecientes problemas económicos, especialmente la incontrolable inflación y la incesante subida de los precios.
El ambiente electoral en Teherán se pierde, pese a todo, entre las decenas de miles de teheraníes que han salido a las calles y han llenado los centros comerciales y sus alrededores, así como los principales bazares, para hacer sus compras antes de la llegada del "Noruz".
(EFE)