"Fue una vergüenza, veníamos llegando a tres, cuatro cuadras y empezaron a tirar cascotazos contra las ventanas del ómnibus", dijo Álvaro Navarro a la Sport 890.
El ex Defensor, hoy en Godoy Cruz, contó que algunos de sus compañeros resultaron levemente heridos. "Por suerte, sólo cortecitos", aseguró. El delantero afirmó sentir "bronca" y "vergüenza". "No puede ser, llegás a tu país y pasa esto", dijo.
Se trató de una “venganza” de lo sucedido en el primer partido que Peñarol disputó en la Copa Libertadores, precisamente en Mendoza ante Godoy Cruz.
Al final del partido, hinchas del tomba apedrearon el ómnibus que trasladaba a la delegación manya. En el incidente, Sebastián Rosano terminó con una herida en el hombro, al recibir una pedrada.