Al menos tres personas murieron en una jornada de marchas en Caracas y en otras ciudades de Venezuela convocadas por grupos opositores contra el gobierno de Nicolás Maduro, quien denunció un "rebrote nazifascista" mientras que sus adversarios le acusaron de suspender las garantías.
Una marcha por el centro de Caracas convocada y desarrollada de forma pacífica contra la situación económica, la política de Maduro y recientes detenciones de estudiantes por altercados en el oeste del país degeneró en enfrentamientos violentos que acabaron con la vida de dos personas.
Una tercera víctima se registró en horas de la tarde del miércoles en Chacao -municipio de clase alta en el este de Caracas- en incidentes atribuidos por el alcalde de la localidad, Ramón Muchacho, a "grupos irregulares".
Además se produjeron 23 heridos y hay al menos 25 detenidos por los incidentes en marchas en todo el país.
Maduro repudió la violencia y afirmó que en las acciones que se registraron hay autores materiales y también intelectuales.
"Toda la información que manejo indica autores materiales de esta violencia directos, pero también indica autores intelectuales", dijo Maduro durante un discurso transmitido en cadena obligatoria de radio y televisión.
"En Venezuela estamos enfrentando un rebrote nazifascista y lo vamos a derrotar. No habrá golpe de Estado en Venezuela, tengan la seguridad absoluta, que lo sepa el mundo", agregó.
Maduro aseguró que es respetuoso de los derechos civiles y las libertades pero anunció que ha girado instrucciones para que todo aquel que marche sin permiso de las autoridades sea inmediatamente detenido.
"Yo llamo a la paz, no va a haber impunidad", dijo tras expresar su apoyo a las investigaciones que realizará la Fiscalía General para determinar posibles responsables de los desmanes, que incluyeron la quema de varios vehículos en las inmediaciones de la sede del Ministerio Público en Caracas.