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Alianza con el gobierno o "independencia de clase": el dilema del PIT-CNT

Este jueves elegirán a sus autoridades y definirán el programa para los próximos años

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23 de mayo de 2018 a las 05:00

A partir de este jueves 24 de mayo, el PIT-CNT se embarcará en la tarea de definir sus autoridades y delinear una hoja de ruta para los próximos tres años, matizando las diferentes visiones que reinan dentro de la central. Del XIII Congreso, que se extenderá de jueves a sábado, saldrá una nueva Mesa Representativa, un nuevo programa, una línea de acción, y un balance presupuestal.

En jornadas que ya se prevén maratónicas, los dirigentes del PIT-CNT se debatirán entre dos caminos: uno que asume una alianza "política y social" con el gobierno del Frente Amplio y otro que reivindica la "independencia de clase".

A partir de esa discusión se conformará también la nueva Mesa Representativa, en la que el PIT-CNT planea también cumplir con la cuota de género, que exige que al menos 30% de los integrantes del cuerpo sean mujeres.

Consenso "difícil"

Aunque el estatuto de la central sindical estipula que se deben realizar "los mayores esfuerzos" para llegar a una lista de consenso, fuentes del PIT-CNT adelantaron a El Observador que es "difícil" que eso se logre, como sí sucedió en el pasado congreso de 2015.

En el movimiento de trabajadores confluyen tres agrupaciones con distintas posturas respecto a los más variados temas, desde la relación de los sindicatos con el gobierno del Frente Amplio, hasta la cantidad de integrantes que tiene que tener la Mesa Representativa de la central.

El espacio mayoritario lo constituye la corriente Gerardo Cuesta, integrada por los sindicatos controlados mayoritariamente por el Partido Comunista –como el Sunca, la Untmra, Sutel, Fuecys y la Federación Uruguaya de la Salud– en alianza con el movimiento moderado Articulación –asociado a la Vertiente Artiguista y Asamblea Uruguay, que controla gran parte de AEBU–.

Esta corriente cuenta con más de la mitad de los delegados del Congreso y es la más afín al gobierno. Los principales exponentes de este espacio son Marcelo Abdala (comunista, secretario general del PIT-CNT, e integrante de la Untmra) y Fernando Pereira (presidente de la central, integrante de la Asociación de Funcionarios de Primaria, y afín a la Vertiente Artiguista).


El segundo grupo está comandado por la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), con su secretario general, José Lorenzo López, como principal referente. También lo integran la Federación de Obreros de la Bebida (FOEB), el Sindicato del Medicamento (SIMA), el Sindicato de la Carne (Foica) y Adeom Montevideo. Esta corriente reivindica la "independencia de clase".

Por último, el Espacio de Coordinación de Sindicatos (integrado entre otros por la Unión Ferroviaria, los trabajadores de la educación privada y los funcionarios de la Udelar) también promueve la independencia de clase, y reclama un cambio en la organización del movimiento sindical, pasando de un modelo de central a uno de convención, donde cada sindicato –por más pequeño que sea– pueda estar representado en la Mesa Nacional si así lo desea.

En las últimas semanas, los distintos grupos se han reunido reiteradamente para tratar de acordar la integración de la Mesa Representativa. En caso de que no haya acuerdo, las tres listas se presentarán por separado y la representación se definirá por voto secreto de los cerca de 2.000 congresales.

Documentos dispares

De cara a este jueves, cada una de las tres corrientes presentó un documento exponiendo sus principales líneas de pensamiento.

La corriente mayoritaria manifiesta que Uruguay asiste a una "agudización de la lucha entre dos proyectos de país". De un lado, ubican al "proyecto de restauración conservadora"; del otro, al "proyecto de cambios profundos de la clase trabajadora organizada y su sistema de alianzas, que implica un proceso en donde simultáneamente se impulse la diversificación de la matriz productiva, se avance más en la distribución de la riqueza, en un camino crítico de profundización de la democracia".

De esta forma, el espacio "oficialista" –como lo denominan las otras corrientes– considera que el Frente Amplio "promovió" muchas políticas que han significado un "avance" para la clase trabajadora, y por tanto sostiene que el PIT-CNT es parte de ese mismo "bloque político y social".

En contraposición con esta postura, los otros dos espacios ponen en duda la viabilidad de esa alianza y reclaman "independencia de clase" para la central sindical.

"Hoy más que nunca se impone que nuestra clase rediscuta la política de alianzas y, en particular, el papel que cumple dicho bloque social en esta etapa y cuál es el papel que le corresponde", señala el documento elaborado por COFE. En el texto, se plantea que el Frente Amplio "incluye sectores que defienden los intereses del capital" y que "han predominado en la conducción económica del país".

"Creemos que el PIT-CNT ha cuidado mucho más al gobierno que lo que el gobierno ha cuidado al PIT-CNT", resumió José Lorenzo López, quien criticó "la política de conciliación de clases" llevada adelanta por los gobiernos frenteamplistas.

El documento del Espacio de Coordinación, por su parte, sostiene que si bien no se puede desconocer "el avance de la derecha", el Frente Amplio está "hace más de una década" y "no ha promovido procesos de transformación reales, que permitieran un avance de la clase trabajadoras", restringiéndose a "mejoras coyunturales en el esquema redistributivo" y nunca llegando a reformas "estructurales y definitivas".

El tamaño importa

Otra de las discusiones centrales tiene que ver con el tamaño de la Mesa Representativa. La corriente mayoritaria propone reducir el número de integrantes del órgano que conduce la política del PIT-CNT, pero los grupos minoritarios reivindican la participación abierta en ese ámbito.

En concreto, la alianza entre el PCU y Articulación propone un máximo de 33 integrantes para centralizar las decisiones, entendiendo que no tiene sentido que los sindicatos más grandes (que pueden superar los 20 mil afiliados) tengan la misma representación en la Mesa que un sindicato de 30 afiliados.

Las otras corrientes, en cambio, no están de acuerdo con reducir el número de representantes. Este es uno de los reclamos meridianos del Espacio Coordinador, que sostiene en su documento que el PIT-CNT debe regirse como una "convención" y no como una "central" donde unos pocos estén encargados de la conducción política "es una forma de atentar de modo irresponsable" contra la unidad del movimiento.

El dirigente de la Unión Ferroviaria, Mariano Pouso, dijo a El Observador que "la Mesa tiene que ser sin exclusiones, estando todos los que quieran estar".

Frente al argumento de la corriente mayoritaria, que apuntan a las diferencias de tamaño de los sindicatos como argumento a favor de una mesa más pequeña, Pouso respondió que "con ese argumento la gente de Flores no tendría derecho a la representación parlamentaria, y tendría que estar representado por Montevideo".

Por otra parte, la corriente liderada por López propone "un camino del medio" para que el número de integrantes la Mesa esté "entre las 39 y las 41 personas". Según López, esa vía intermedia evitaría que el asunto se someta a votación y la mayoría opte por la postura del PCU y Articulación. "Corremos el riesgo de que, si hay sindicatos que se sienten excluidos, pueda haber una escisión del PIT-CNT", afirmó.

Las tres corrientes

Comunistas y Articulación

Juntos superan la mitad de los congresistas. Plantean que el PIT-CNT debe alinearse al gobierno del Frente Amplio en la "disputa" con el "bloque conservador", que amenaza con el retorno del neoliberalismo. Este espacio cuenta con sindicatos grandes como el Sunca (construcción), la FUS (Salud), la Untmra (metalúrgicos), Sutel (Antel), Fuecys (comercio) y AEBU (banca).

COFE y aliados

La Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) tiene una visión crítica con la actual dirección del PIT-CNT. Plantea que el llamado "bloque político social" de gobierno y sindicatos no existe, y que la central sindical debe tener "independencia de clase". Al documento de COFE adhiere también la FOEB (bebida), Adeom Montevideo, el Sindicato de los Medicamentos y el de los trabajadores de cooperativas de consumo. Aspiran a lograr entre el 20% y 30% de los cargos en la dirección.

Espacio de Coordinación de Sindicatos

La tercera vía la componen ocho sindicatos que plantean que la actual organización del PIT-CNT lleva a una "centralización" perjudicial para el movimiento. Proponen que todos los sindicatos que quieran estén representados en la Mesa Nacional. Al documento adhieren Affur (Udelar), Aute (funcionarios de UTE), SAG (artes gráficas), Sintep (trabajadores de la educación privada), Sughu (hoteles), UFC (funcionarios del Codicen), la Unión Ferroviaria (AFE) y AFPU (trabajadores postales).
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