Los resultados electorales en Argentina generaron sorpresa y, si bien los analistas uruguayos consideran que ni
Daniel Scioli ni Mauricio Macri mostraron políticas de relaciones exteriores claras, creen que el vínculo con Uruguay será mejor que el que se dio con la administración de Cristina Kirchner.
El presidente Tabaré Vázquez también se mostró sorprendido por los resultados electorales de Argentina que, lejos de lo esperado, terminaron con un escaso margen entre Scioli y Macri que llevará a una segunda vuelta.
Así se lo hizo saber el mandatario al embajador uruguayo en
Argentina, Héctor Lescano, según informó La Diaria y confirmó El Observador. "El resultado como tal obviamente fue una sorpresa, pero no hay preocupación, porque el vínculo (entre ambos países) va a mejorar, indudablemente", señaló a El Observador el representante uruguayo en Argentina.
El embajador dejó en claro que "sea quien sea" el próximo presidente argentino, habrá "un cambio de actitud" de la relación bilateral y eso se notará en un "corto período de tiempo". El gobierno espera que las primeras modificaciones en cuanto al relacionamiento lleguen por el lado del transporte de carga marítima, el dragado de canales, el monitoreo ambiental del río Uruguay y las exportaciones.
"El triunfo de Scioli puede significar un mejor relacionamiento con el gobierno argentino del que tiene hoy Vázquez con
Cristina Fernández. En caso de triunfo de Macri, si bien ideológicamente hay diferencias con Vázquez, en términos de relacionamiento también es esperable que sea mejor que el tenido con los Kirchner", expresó a el diario
El País Eduardo Bottinelli, director de la empresa consultora Factum. En la misma línea fue la directora de Cifra, Adriana Raga, quien dijo al matutino que en cualquier caso la nueva administración será positiva para Uruguay. "Probablemente habrá más cambios si gana Macri, pero no creo que sea tan marcada la diferencia", agregó.
El vicepresidente Raúl Sendic fue consultado sobre si Vázquez aceptaría un encuentro con Macri, al igual que lo tuvo con Scioli, que es más cercano al oficialismo. "Me imagino que sí. Corresponde al presidente definirlo, pero creo que no hay ninguna dificultad en que haya una reunión con Macri como ha habido una reunión con Scioli. El gobierno no tiene ninguna filiación partidaria en la República Argentina", respondió a la salida de un evento en el Sheraton sobre la matriz energética.