El Poder Ejecutivo está decidido a revisar el esquema de bonificaciones que ANCAP otorga a la cadena de distribución y comercialización de combustibles. En ese marco, el ente petrolero ya comenzó a jugar sus fichas para cumplir con el compromiso que el gobierno presentó en la última Rendición de Cuentas de reducir en US$ 50 millones los costos de esa parte del negocio.
La primera acción que tomaron las autoridades de ANCAP fue la de "denunciar" el contrato que hoy está vigente con las cuatro distribuidoras que están operando en el mercado: ESSO, Petrobras, Ducsa y Canopus. Las dos últimas son propiedad del propio ente estatal. Canopus cuenta con una parte menor del mercado de algunas estaciones que pertenecían al sello Texaco.
ANCAP avanza para cambiar los márgenes a distribuidoras
Estaciones de servicio están preocupadas por reducción de su bonificación a partir de 2017