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23 de marzo 2023 - 5:04hs

En los próximos días, se espera que un gran jurado de Manhattan procese a Trump por cargos relacionados con los pagos de dinero secreto realizados a la actriz porno Stormy Daniels, convirtiéndolo en el primer expresidente en ser objeto de un caso penal.

Desde que se conoció la noticia de los posibles cargos contra Trump, los legisladores republicanos han salido en su defensa, desestimando la acusación como un caso de persecución política. Este lunes, los republicanos de la Cámara de Representantes anunciaron su voluntad de citar al fiscal de distrito de Manhattan, Alvin Bragg, el fiscal que presentó cargos contra Trump, con el fin de plantearle preguntas sobre el caso.

Para algunos republicanos, la acusación de Trump plantea la pregunta de cuál es el costo político que debe soportar el partido. Como señaló el gobernador de Florida, Ron DeSantis, un probable competidor presidencial, “hay otros candidatos que no tienen tantos problemas que los agobien. No sé qué tiene discutir el pago por su silencio a una estrella porno por sobre algún otro tipo de supuestas aventuras”, bromeó DeSantis en una conferencia de prensa el lunes.

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Sin embargo, la voluntad de los republicanos de seguir protegiendo a Trump en medio del drama de la acusación sugiere que un gran segmento del partido todavía apoya plenamente al expresidente.

Una revisión de la larga historia de los republicanos de apresurarse a defender a Trump, o negarse a condenar sus acciones, sugiere que es poco probable que este apoyo cambie pronto.

Aunque algunos republicanos inicialmente criticaron a Trump por su papel en la incitación a los disturbios en el Capitolio en enero de 2021, al final, la mayoría se puso del lado del presidente, y algunos incluso minimizaron la insurrección. El senador Ron Johnson, por ejemplo, dijo que "no me parecía una insurrección armada" en febrero de 2021. De manera similar, la mayoría de los republicanos se negaron a apoyar al comité del 6 de enero en la Cámara, que tenía la tarea de investigar la insurrección y la responsabilidad de Trump en ella.

Desde el comienzo de la pandemia de Covid 19, Trump minizó la gravedad del virus y consideró opresivas las políticas de uso de mascarilla y pruebas de hisopado.

Según un estudio de la revista médica The Lancet, el 40 por ciento de las muertes por covid-19 en Estados Unidos en el primer año fueron evitables; los investigadores culparon al enfoque de Trump por algunas de esas muertes, así como a la deficiente infraestructura de salud pública.   Los republicanos del Congreso tardaron en romper con Trump sobre el tema, aunque algunos finalmente lo hicieron. “Creo que ha hecho un buen trabajo, lo creo”, le dijo el senador Steve Daines, a Politico en mayo de 2020.

En el caso de la invasión rusa a Ucrania, Trump condicionó su apoyo a la ayuda a Kiev a la investigación sobre el hijo del presidente, Hunter Biden. En ese momento, la mayoría en el partido argumentó que las acciones de Trump no constituían una acción pasible de acusación y salieron en su defensa.

En el caso de las políticas de inmigración, las posturas y medidas de Trump dividieron a los republicanos, muchos de ellos las condenaron, como en el caso de la prohibición de ingreso a ciudadanos de algunos países musulmanes.

Pero, pese a las críticas, algunos legisladores conservadores se alinearon con Trump. “Es muy prudente decir que hay que tener cuidado con quién ingresa a nuestro país para asegurarnos de que no sean terroristas'”, dijo el representante Steve Scalise, sobre la prohibición de viajar a ciudadanos de algunos países en 2017.

Con respecto a varios comentarios racistas en los que ha incurrido Trump, la respuesta republicana ha sido siempre el silencio.  Siendo presidente, Trump dijo que cuatro legisladoras de color, “debían regresar a sus lugares de origen”.

En 2020, también hizo comentarios racistas sobre los manifestantes de Black Lives Matter, llamándolos “matones” y tuiteando, “cuando comienza el saqueo, comienza el tiroteo”.

Aunque muchos republicanos no apoyaron explícitamente los comentarios de Trump, tampoco los condenaron. En el caso de los tuits de Trump sobre las cuatro legisladoras, por ejemplo, la Cámara de Representantes votó para condenar la declaración de Trump y solo cuatro republicanos apoyaron la reprimenda.

Al menos 26 mujeres han acusado a Trump de conducta sexual inapropiada, incluidos besos forzados, manoseos y violaciones. Trump ha negado estas acusaciones y los republicanos han aceptado ampliamente su posición. “Todo lo que puedo decir es que vivimos en un entorno donde las personas pueden presentar acusaciones. Eso es bueno. Pero las acusaciones como esta deben revisarse con cautela”, dijo la senadora Lindsey Graham.

Ante la instancia de la posible citación al expresidente a declarar ante un gran jurado en Manhattan, los republicanos se verán nuevamente en la posición a menudo incómoda pero inevitable de salir a defenderlo.

(Vox, Político, agencias)

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