El Senado brasileño convirtió en ley un proyecto ya aprobado en octubre por Diputados para cobrar impuestos a empresas brasileñas radicadas en el exterior y a fondos de súper ricos.
El texto del proyecto fue presentado por el Gobierno y su aprobación en la Cámara Alta se produjo prácticamente sin oposición y sin modificaciones a lo aprobado por Diputados, lo que se considera un triunfo del presidente Lula da Silva, quien ahora deberá promulgar la ley para darle vigencia.
La iniciativa legislativa presentada es una necesidad del ministro de Hacienda, Fernando Haddad, para aumentar la recaudación y mantener su meta de déficit cero en las cuentas públicas el año próximo.
Lula asumió en enero un tercer mandato con la promesa de aprobar leyes "para que los pobres paguen menos y los ricos paguen más", para aplicar esos recursos a la reinstalación de los exitosos programas sociales que sacaron a millones de brasileños de la pobreza durante sus gobiernos anteriores.
Bautizado como el proyecto de "impuestos a los súper ricos" por la prensa brasileña, su texto modifica varias leyes para tasar o aumentar las alícuotas sobre fondos de inversiones exclusivos y firmas offshore.
El gobierno del presidente Lula da Silva impulsa una reforma integral del sistema impositivo brasileño, la primera en 58 años, y en ese esquema la cuestión tributaria es vital.
El proyecto promete desentramar y reducir la burocracia de un sistema extremadamente complejo, aliviar las cargas en inversiones y exportaciones, y reducir la tributación sobre la población más pobre.
(Con información de AFP)