Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI) iniciaron en Buenos Aires arduas negociaciones con vistas a un acuerdo de mediano plazo que el gobierno del presidente Néstor Kirchner aspira a cerrar en setiembre.
Las conversaciones se desarrollan entre el equipo del ministro de Economía Roberto Lavagna y los técnicos del FMI que acaban de terminar la tercera revisión de la marcha del programa de corto plazo pactado en enero pasado.
El resultado de la revisión será analizado en Washington por el instituto a partir del informe del jefe de la misión, John Dodsworth, quien regresará el lunes a la capital estadounidense, mientras el resto de los técnicos permanece en Buenos Aires.
La prensa local interpretó que aquella definición pudo preocupar al Fondo tanto como el aumento de las jubilaciones y del salario mínimo, después de una década de congelamiento, anunciados por el gobierno para reactivar el consumo.
Además, para elaborar un nuevo marco regulatorio para los servicios públicos privatizados, el gobierno pidió el asesoramiento de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso), un instituto de la Unesco para estudios de posgrado desde el que frecuentemente se cuestionan las políticas ortodoxas predominantes en el FMI.
Argentina tiene previsto presentar en setiembre, en la Asamblea del FMI en Dubai, una propuesta para comenzar a cancelar la deuda con unos 700.000 tenedores de 180 emisiones de bonos, la mayoría de Europa y Japón, por 76.000 millones de dólares.
(AFP)