Desde el Frente Amplio hay críticas, entre ellas de la exvicepresidenta Lucía Topolansky, de que ha faltado diálogo. ¿A qué cree que se deba esa percepción?
Acá en el Parlamento en realidad nos escuchamos todos. Habría que preguntarle a ella, pero el FA lo que reclama es básicamente respecto al manejo de la pandemia, y algunas propuestas que hicieron en su oportunidad al Poder Ejecutivo. También en el Senado pidieron la instalación de una comisión de seguimiento. Lo manejamos, pero se pedía una comisión muy amplia, y algunos parlamentarios coincidían en que al existir una comisión de Salud, ese era el ámbito natural para seguir esos temas. De pronto eso se ve como una objeción, pero después ha sido un Parlamento en el que no faltó diálogo.
Veníamos de 15 años de mayorías parlamentarias del Frente y una crítica era la mano de yeso del FA y como todo terminaba siendo decidido por un partido sin abrir el juego. ¿Volvió la negociación entre partidos o se confinó a las propias mayorías de la coalición y es ahí donde se resuelve todo?
Eso forma parte de una realidad país. Si hay un lugar que refleja los equilibrios de una sociedad es el Parlamento. Uno puede protestar porque no hay suficiente diálogo, pero lo que manda es la conformación del Parlamento. Podrá gustar o no gustar que exista una mayoría determinada, pero la gente es la que manda. En ese sentido, después de 15 años con una dinámica de trabajo, era lógico que hubiera un periodo de adaptación. Creo que hay distintos estilos.
Inés Guimaraens
A veces la vicepresidencia es un lugar peculiar. No forma parte del Ejecutivo pero está, y preside el Legislativo pero sin el protagonismo de los legisladores en el debate...
Tengo que andar poniendo orden. Se enojan unos, se enojan otros...
¿Qué rol se da como vicepresidenta? Uno repasa y hay formas muy distintas de ejercer ese lugar.
Yo traté de darle mucho dinamismo. La presencialidad en este lugar es muy importante: el debate, la negociación permanente, yo traté de que eso no se perdiera. Pese a un año difícil, fue un Parlamento que no perdió dinamismo. En lo interno, pretendo que el Parlamento sea caja de resonancia de temas que preocupan en la comunidad.
¿Qué temas?
El tema del trabajo es uno que vemos como esencial. Para marzo es uno de los temas más importantes.
En Diputados hay por ejemplo un proyecto de ley muy audaz que ingresó al Parlamento, que es el de la eutanasia. ¿Cómo lo visualiza?
Son proyectos que cada tanto aparecen en la vida de un Parlamento y como que no terminan de resolverse, o se resuelven después de varios períodos de debate. Pasó con la propia ley de violencia doméstica, la del aborto, con la donación de órganos. El tema de la eutanasia todavía no tiene un debate acabado. Creo que recién empieza. Cambió desde la primera vez que se debatió, pero no sé si todavía está...
¿Usted qué postura tiene?
Yo en general he sido de los cuidados paliativos, pero ningún parlamentario puede evitar la puesta a punto de los debates.
La juventud del Partido Nacional, de la que usted es muy cercana, pidió apoyar el proyecto.
A mí eso es lo que me parece importante propiciar. Crecemos como sociedad si propiciamos debates.
¿Qué rol le pide que ejerza el presidente Luis Lacalle Pou?
Con el presidente quedamos en no perder nuestro intercambio semanal. A veces se da presencial, a veces es telefónico, a veces por Zoom. No perder esa mirada complementaria que tuvimos y tenemos nos hace bien a nosotros.
En los gobiernos del FA el vicepresidente participaba de los Consejos de Ministros. En su caso no ocurre. ¿Por qué?
Acá yo soy vicepresidenta y tengo que dar dinamismo al Parlamento. El presidente está a cargo del Ejecutivo. Nuestras reuniones y conversaciones tienen que ver con el traslado de los temas que nos interesan a los dos que el otro sepa. Pero mantenemos nuestros nichos de trabajo, con independencia del relacionamiento semanal que tenemos.
O sea que el relacionamiento entre Ejecutivo y Legislativo se hace en ese mano a mano entre ustedes y no a través del Consejo de Ministros.
En realidad hacemos una puesta a punto casi semanal de lo que pasa acá en el Parlamento y de los temas políticos. Nunca nos lo planteamos así.
Inés Guimaraens
La semana próxima va a haber una reunión de coordinación de la coalición. Los colorados presentaron sus propuestas, Cabildo Abierto también. ¿Cómo observa esos movimientos internos?
Se trata de una coalición en la que se ha mantenido la identidad de los partidos. Fue la forma que nos planteamos al inicio y es algo muy importante. Obviamente puede haber ajustes en el relacionamiento. Se va a dar. Es una coalición muy nueva. Pero veo como que forma parte de una coalición muy democrática en la interna.
¿Es partidaria de instalar una mesa de la coalición?
Esa decisión está en manos de las autoridades de los partidos. Acá en el Parlamento se da naturalmente con la coordinación. Por eso ahora, antes de empezar el año, estoy convocando a un desayuno en el que van a estar todos los legisladores, para que pongan en consideración sus temas. Es una coalición a la que la unen ejes temáticos, como se vio en la LUC y en el programa que nos dimos: ese es el camino que estamos transitando, sin perder la identidad de los partidos.
¿Qué pasa con lo que no los une?
Aquellas cosas que no estuvieron en ese camino común, me parece que seguramente se plantearán en la interna de la coalición y se verá si logramos acuerdos. Me parece que es natural.
Por ejemplo la ley forestal.
Está bueno primero hablarlo entre compañeros de la coalición, ver de qué manera podemos estar todos de acuerdo con independencia de que cada partido, legítimamente, puede presentar su proyecto. Nos parece que nos hace mucho bien el poder hablar primero dentro de la coalición.
Con la experiencia de este año, ¿augura que la coalición llegará junta al final del período?
Creo que el primer año, pese a haber sido atípico, fue un buen año de trabajo. Se fortaleció el relacionamiento, nos dimos una dinámica, porque una cosa es en una campaña electoral y otra en el día a día. Creo que el balance fue positivo y no tiene por qué ser diferente ahora.
Inés Guimaraens
¿Qué espera de este año legislativo, después de un primer año en el que los grandes proyectos fueron del Ejecutivo?
Creo que va a ser un poco mitad y mitad. Va a haber proyectos que vengan del Ejecutivo, que van a seguir marcando los grandes lineamientos del gobierno, pero ya va a haber mayor protagonismo de leyes de los parlamentarios. Creo que va a empezar a ser más protagonista.
¿Qué medidas económicas podemos esperar en estas semanas?
Acá en el Parlamento es un tema a consideración. Algunos miembros de la coalición ya han dado algún aporte. Sin lugar a dudas hace meses que el equipo económico está trabajando respecto a hacer un seguimiento de los efectos pospandemia.
El equipo económico parece decir: vamos a poner más recursos en la medida que entendamos que sea necesario. Para usted, viendo cómo está la situación hoy, ¿es necesario volcar más recursos?
Sí. Yo siento que en el correr de este año, sin lugar a dudas, algunos sectores especialmente van a tener un tratamiento diferente.
¿Con más medidas?
Con medidas específicas. Creo que eso se va a ir ajustando y es en lo que se está trabajando.
¿Hay margen para eso?
Sí. De hecho, todo lo que se precisó para el primer año en medidas de contención se hizo. La ministra ordenó las finanzas de modo que el fondo tuviera la capacidad suficiente como para llevar adelante esta pandemia que ni conocíamos. Hay mucha prudencia. Pero no se pierden de vista las necesidades que tiempos como estos requieren. Yo no dudo que van a aparecer y se van a ir dando las medidas.
Inés Guimaraens
¿Cómo ve al Frente Amplio en la oposición?
En un primer momento creo que le costó el cambio de rol. Eso de pronto lo llevó a algunos planteos que me parece que no fueron acompañando los tiempos que estábamos pasando.
¿Dice que no colaboró?
Yo no puedo decir que no colaboraba. En realidad le costó asumir el lugar de una oposición en tiempos difíciles. Por eso algunos de los reclamos, como la cuarentena obligatoria o algunos otros temas, no coincidieron –desde mi perspectiva al menos– con lo que la sociedad precisaba. Me parece que también todavía están teniendo una reflexión interna de cómo posicionarse como oposición.
En Montevideo está el liderazgo femenino de la intendenta Carolina Cosse. ¿Cómo ve su gestión en los primeros meses?
Con una presencia muy fuerte, de una mujer muy ejecutiva y muy cercana a la realidad del departamento, que yo celebro.
O sea que le parece que está haciendo las cosas bien.
Creo que sí. Que está mostrando una presencia muy fuerte del trabajo como intendenta.
¿Y la interna del Partido Nacional?
Mi presidente y yo tenemos que hacer un buen gobierno. Lo que no puede hacer el partido es adelantar una interna. Creo –y hablo porque conviví muy de cerca con esa interna como presidenta del Directorio– que siendo un partido que siempre tiene internas muy vehementes, el cierre de la interna de 2019 fue la antesala de una campaña muy exitosa, y eso nos tiene que servir de aprendizaje. Obviamente, los movimientos en los partidos son permanentes. Con distintos grados de intensidad, ya más hacia el tercer año, pero siempre se dan, porque hay expectativas personales también que son naturales. Este año el partido ha tenido un prudente seguimiento de la actividad del Poder Ejecutivo y acompañamiento de la bancada en el Parlamento, y ha dado tiempo a la bancada a posicionarse. Fue un año de trabajo de posicionamiento de gobierno.
¿Y la parte más orgánica? Una de las autocríticas del Frente Amplio es que en los 15 años se dedicaron a ocupar los cargos de gobierno y descuidaron u olvidaron del trabajo como partido político.
Por eso este año el Partido Nacional va a tener un nuevo directorio. Y obviamente ya empieza el proceso institucional partidario. En este año lo hubo, con la conducción de Pablo Iturralde, que permanentemente estuvo atento a la lógica partidaria y a los ámbitos históricos, pero ahora da paso al fortalecimiento de la institucionalidad que corresponde al nuevo período de gobierno.
Usted que siempre se mostró como reivindicadora de una pata más progresista o wilsonista, a veces no hegemónica, ¿cómo ve ese espacio? ¿Lo ve representado en la gestión del gobierno? ¿Qué lugar ocupa?
A ver… (piensa) Yo soy de los que reivindican las distintas miradas del partido. Creo que el Partido Nacional crece cuando se fortalecen las distintas corrientes y se ensancha la base. Creo que eso nos pasó en alguna medida en la última elección. El ensanchar la base siempre nos hace bien. Trabajé para eso incluso como presidenta del Directorio. Yo hago cuestión de eso en la vida partidaria. Este nuevo directorio y nuevos tiempos del partido deben tender a fortalecer distintas miradas. Es a lo que aspiro, para tener un partido que siga creciendo.
Inés Guimaraens
Tanto la oposición como algunos socios de la coalición, y hasta integrantes del Partido Nacional, han observado un predominio herrerista en este gobierno.
Cambio un poco el foco. En la última elección coincidimos en muchos aspectos, fue lo que nos llevó a liderar una coalición. Ahora tenemos que tener en cuenta que debemos seguir fortaleciendo al partido. El gobierno no puede absorber el partido. Por eso es tan importante el camino del próximo directorio.
¿En este primer año fue absorbido por el gobierno?
No. En este primer año lo que se hizo –como hacía mucho tiempo que el partido no era gobierno– fue acompañar a la bancada parlamentaria y al Ejecutivo. Pero manteniendo la estructura. Lo que viene ahora es sentar las bases de este partido que está en el gobierno pero no puede perder de vista la estructura partidaria. Y ahí –esto es una apreciación personal–, cuanto más amplia sea la base del PN, más fortaleza va a tener el partido.
¿Hay cierta sensibilidad en el gobierno para cuidar que ningún sector se transforme en hegemónico y que los otros se sientan menores?
La dinámica del Partido Nacional es oscilante. Hay un sector que en algún período es más que el otro, pero hemos permanecido. Lo que sí me parece, por eso hago hincapié, es que es indispensable un directorio con equilibrios y que tenga en cuenta las miradas y ensanchar la base.
¿Ya está definido quién lo puede encabezar?
Todavía no, pero no va a demorar.
¿Usted tiene candidato?
No, pero tampoco lo diría si lo tuviera.