26 de julio 2019 - 5:00hs

Empezó con campamentos en el Sahara, conciertos íntimos con músicos locales y paseos por el Polo Norte. La función "experiencias Airbnb" se lanzó en 2016 con el objetivo de ir más allá de las excursiones o clases típicas y ofrecer a los viajeros la posibilidad de "sumergirse en las comunidades locales".

En febrero, esta unidad de la empresa que entró en el terreno de las agencias de viajes y guías turísticos, llegó a Uruguay. Ahora los turistas que llegan al país pueden tomarse un mate en la feria Tristán Narvaja, armar su propio chivito, degustar y comparar entre distintas yerbas mate y hasta tener una clase de calistenia en la rambla o hacer reiki en la playa Pocitos. Y con esta función Airbnb le abre la puerta a cualquier local para que genere un ingreso extra oficiando de guía turístico, dando clases o mostrando lo que le entusiasme de su país.  

Javier empezó hace dos semanas y con cuatro días de experiencias generó $ 9.000. Se llama "descubre Montevideo con un local" y es un paseo de unas seis horas (en auto) por distintos puntos de la capital. Cobra $ 1.700 por persona, de los que se descuentan los 20% de comisión para Airbnb. Si bien la plataforma exige especificidad a la hora de proponer una experiencia, Javier suele consultar por sus intereses a los viajeros y armar cada tour a medida. 

Más noticias

Realizó distintas experiencias en Sudáfrica y Dubai. En Montevideo hacía tours gratuitos a usuarios de Couchsurfing -hospedaje gratis en casas de locales- hasta que Airbnb le notificó cuando Experiences se lanzó en el país, por lo que decidió armar su propuesta con la intención de al menos recuperar el dinero de la nafta y, sobre todo, para no perder el inglés que domina por haber vivido cuatro años en Australia. Sin embargo, la demanda le sorprendió. "Hay más turistas de lo que pensaba. Creí que llegaría uno por mes, no pensé que fuera a tener tantos", comentó. 

"Me gusta que no sea tan profesionalizado y que muestre todo desde un punto de vista no tan turístico o comercial", añadió.

Según reveló Airbnb a inicios de 2018, esta categoría creció un 2.500% en 2017 y 25 veces más rápido que la de alojamientos, lo que llevó a que se expandiera de 60 a 1.000 destinos. "Algunos de nuestros anfitriones más reservados están ganando más de US$ 200 mil al año por ofrecer experiencias", indicó la empresa en aquel momento. 

The Chivito Experience. Florencia dice estar enamorada de Airbnb desde 2012. Como usuaria probó distintas experiencias en Costa Rica y en Río de Janeiro. Da clases de comida afrodisíaca -incluso para marcas- desde 2009 y por eso, decidió primero publicar esta propuesta en la plataforma. 

Como no obtuvo reservas -esta experiencia sigue en la plataforma- decidió junto a su pareja generar The Chivito Experience. "Abriremos las puertas de nuestro hogar y como buenos anfitriones, los esperaremos con una copa de vino y los ingredientes necesarios para sumergirnos en la cocina uruguaya. El objetivo de la experiencia es que aprendas a armar tu propio chivito, y algunos postres típicos, además de profundizar en la gastronómica de nuestro país con historias y cuentos de cada plato", señala en la plataforma. La experiencia cuesta $ 1.200 por persona. 

Pero la anfitriona aseguró que por ahora "no es negocio" y que lo hace "por amor al arte". "Gastamos más en ingredientes. Económicamente no es rentable. De repente si es experiencia de servicio el dinero es todo para vos. Creo que hoy sigue siendo rentable alquilar tu habitación por Airbnb pero esto no lo haces para ganar dinero, lo haces porque te divierte. Quizás algún día si empiezan a venir de a diez turistas cambie la ecuación", señaló. Remarcó que Airbnb, para todos los casos, pide que se brinde la experiencia aunque la reserve una sola persona, lo que disminuye las ganancias. 

Con fotógrafo personal

Fabián propone dos experiencias: una de recorrido fotográfico por Montevideo y otra llamada "un fotógrafo personal en Montevideo", que apunta a "turistas que van solos y no tengan que sacarse selfies". El anfitrión -argentino que reside en el país- guía a los viajeros en lugares fuera de los recorridos turísticos habituales, "prefiriendo caminos donde puedan explotar su ojo fotográfico y su creatividad con la cámara", señala en la plataforma. Mientras sacan fotos Fabián cuenta detalles o historias sobre distintos puntos. 

Sus recorridos cuestan $ 700 por persona y duran unas dos horas y media. Hasta el momento, hizo cuatro recorridos con cinco turistas y ganó unos US$ 100 (unos $ 3.400). "El ingreso es bueno para la cantidad de horas. Si pudiera mantener uno o dos por semana estaría muy bien, sería más rentable y podría dedicarme a eso. Ahora es complementario", dijo Fabián, que trabaja como fotógrafo freelance. Intentó armar la experiencia para Argentina pero señaló que los precios son muy bajos, hay más competencia y tendría que bajar la calidad de su propuesta para competir. 

Por su parte, Martín accedió a una experiencia en París y comenzó a ofrecer la suya en Montevideo hace un mes. Se llama "fototur oeste, posar en tour + audioguía". "Tienen una demora porque te corrigen la propuesta para que la actividad sea productiva para quien la contrate, que no la pueda encontrar o hacer por sí mismo, ni que esté disponible en agencias de viajes", comentó.

Realizó dos paseos, ganó US$ 132 y tuvo que cancelar otros por el clima. Además, Airbnb le propuso publicitar su experiencia durante un tiempo -posicionarla entre primeros lugares y mostrarla al buscar alojamiento- a cambio de que ofreciera un 25% a sus clientes, por lo que sus ganancias para los primeros tours fueron menores. No obstante, esperaba menos demanda de la que tuvo, ya que tiene varias reservas hechas.

"La idea era generar dinero extra y por lo que veo en tan poco tiempo, hay una cierta necesidad de turistas. Me sorprendió sobre todo por la época de frío en la que estamos", subrayó. Por esta razón, piensa agregar otro tour a pie de dos horas. El que ofrece actualmente dura cuatro horas. Martín recorre unos 45 kilómetros en auto, para en diferentes ubicaciones y luego del tour edita las fotos tomadas y las envía. 

¿Amenaza para guías turísticos?

Así como en su momento los alojamientos por Airbnb generaron preocupación en el sector hotelero, esta nueva unidad de negocio de Airbnb tampoco le escapó al debate en el mundo. La amenaza, en este caso, se hace sentir entre agencias de viajes y guías turísticos profesionales. 

En Uruguay, el decreto n° 220 de 2009 define como guía de turismo a "aquella persona cuya actividad consiste en prestar, con fines de lucro, servicios de orientación, información y realizar la función de guía acompañando al turista". Esa norma establece que los profesionales deberán, previo al inicio de su actividad, inscribirse en el Registro de Operadores Turísticos del Ministerio de Turismo y Deporte. Además, deberán acreditar su conocimiento en una segunda lengua y presentar copa autenticada de título o diploma expedido por instituciones de educación pública o centros de enseñanza privada habilitados para esta formación. 

Pese a esto, entre los guías turísticos profesionales se están volcando a ver las experiencias de Airbnb como una oportunidad. 

La secretaria de la Asociación Uruguaya de Guías Turísticos, Liliana Chevalier, dijo que en Colonia se están planteando entrar en la plataforma. En el encuentro nacional de guías, indicó, el tema central será "trabajo, nuevas relaciones laborales y tecnología", y "lo de las experiencias está en relación directa con todos estos cambios", apuntó Chevalier. "Es un nuevo reto, una nueva posibilidad", añadió. 

"Todos los aspectos de la vida, depende de como se los encare son oportunidades o amenazas. Por lo tanto, las amenazas hay que convertirlas en oportunidades y es lo que estamos vendo recién en Colonia. Estamos inclusive manejando distintas ideas; hicimos lluvia de ideas de acuerdo a nuestras experiencias, somos más de 40 socios", puntualizó. 

Es por esto que se está explorando la posibilidad de armar experiencias como, por ejemplo, tomar mate mirando el atardecer. 

El antecedente uruguayo
En 2016 se lanzó en Uruguay Vívela, una aplicación creada por los uruguayos Gonzalo Vega y Santiago Arbondo que ofrecía al turista ser guiado por vecinos de la zona y salirse de los itinerarios tradicionales. Incluía tours como paseos por ferias, tour de tambores, paseos en bicicleta por la rambla, vuelos para visitar una bodega en Punta Ballena, brunch en un viñedo, street art, tour de pubs y boliches y caminatas por la Ciudad Vieja. La idea del proyecto era que en cada tour hubiera una historia para contar. Fue además finalista del premio EmprendO 2016. El emprendimiento uruguayo lanzado mucho antes que las experiencias de Airbnb, sin embargo, dejó de operar en 2018. 

 

 

Temas:

Café y Negocios Chivito experiencias Airbnb Member

Seguí leyendo

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos