La visita de la presidenta Cristina Fernández a Uruguay la próxima semana abrirá un nuevo capítulo del conflicto entre Uruguay y Argentina sobre la controversia por la empresa Botnia. El presidente electo José Mujica ya manifestó su voluntad de diálogo con el gobierno argentino, gesto que fue visto como “positivo” por los asambleístas de Gualeguaychú.
El activista Jorge Fritzler dijo a Observa que “todo intento de diálogo es positivo” y destacó que Mujica demuestra una actitud “más abierta” que la del actual presidente Tabaré Vázquez.
“Mujica debe entender que esto se termina cuando Botnia cierre. Si eso pasa, el corte en el puente se soluciona de un momento para otro. Ahora si él cree que se pueden separar los dos temas está equivocado”, explicó el activista.
Fritzler también destacó que Mujica reconozca que la relación con Argentina “es muy importante para Uruguay”, aunque agregó que se deberá realizar una evaluación tras la reunión con la presidenta Fernández.
Quien también fue consultado sobre esta reunión fue el ex canciller Reinaldo Gargano. El senador señaló que “se debe esperar el pronunciamiento de la Corte” antes de tomar cualquier decisión sobre el diferendo. En declaraciones a radio Carve, Gargano dijo que “siempre se manejó este tema con mucha firmeza respecto a la defensa de los derechos nacionales” de poder construir las empresas que se quieran en el país, siempre que las mismas respeten las normas legales.
“No existe un toma y da, se tiene que conversar después del pronunciamiento de La Haya porque va a abrirse un nuevo espacio para analizar el problema”, indicó.
Según publicó el diario El Observador, Mujica estaría dispuesto a discutir una propuesta del gobierno argentino que plantea el levantamiento del corte del puente General San Martín a cambio de que el gobierno uruguayo vote por la candidatura del ex presidente Néstor Kirchner para el cargo de secretario general de la Unasur.
El presidente Vázquez no acompañó la candidatura del ex presidente argentino, por lo que esto significaría un gesto de buena voluntad del nuevo gobierno en sus relaciones con Argentina. De todas formas esta versión aún no fue confirmada oficialmente.
(Observa)