Un día el australiano Julian Assange volvió a hacerlo. Esta vez puso un manto de duda sobre la legalidad de las prácticas de la CIA al divulgar un supuesto programa encubierto de hackeo, cuya base, según Wikileaks –el portal que dirige y le dio fama mundial– está establecida en el consulado de Franckfurt, Alemania, y desde donde la agencia estadounidense realizaba su operativa cibernética en Europa.
Assange desenmascara métodos de hackeo empleados por la CIA
WikiLeaks divulgó cerca de 9 mil documentos sobre un programa encubierto de la agencia