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Backup: guía para ganarle a los chorros, el desorden y la mala suerte

Este es un blog de tecnología pero igual plantea preguntas como las que hacen los gurúes de la autoayuda: ¿cómo guardamos nuestras memorias más queridas? Hora de amigarse con el backup

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25 de septiembre de 2012 a las 00:00

¿Qué elegirías llevar contigo a una isla desierta sí solo pudieras elegir, digamos, dos cosas y, además, supieras que vas a permanecer ahí durante mucho tiempo? De acuerdo, la pregunta es patética; suena a programa de entretenimientos, a adivinanza estéril…Porque seamos realistas: ni aun queriendo podría hoy uno encontrar una isla desierta en este planeta hiperdescubierto. Pero detengámonos un momento en el espíritu de la pregunta, que más allá de su inutilidad apunta a separar lo esencial de lo accesorio. Y eso sí que da problemas: ¿cuáles de los miles de objetos que pueblan una casa me llevaría conmigo?

Y así surge la segunda pregunta que seguramente todos nos hemos hecho alguna vez, cuando inevitablemente nos permitimos fantasear con catástrofes “que acá nunca pasan”. Confiéselo: usted también alguna vez pensó qué objeto material lucharía por salvar de su casa en llamas, intentaría guardar si tuviera que evacuar porque se viene una tormenta, un terremoto o una guerra inesperada que lo haría dejar todo detrás. Yo lo he pensado y la verdad, nunca se me cruzó por la cabeza la computadora. Básicamente porque en un contexto de catástrofe, cualquiera sea la que “nunca sucede aquí”, se supone que no habría electricidad, ¿no es así?

La cuestión es que, en cualquiera de los escenarios que planteo en mis infrecuentes pensamientos apocalípticos, siempre pienso que salvaría dos o tres libros adorados y hasta me permito fantasear con la frivolidad de intentar rescatar mi par de zapatos favoritos. Pero ante todo –e incluso los libros por esto...y tal vez los zapatos- daría un brazo por recuperar las fotos de mis hijos.

Lo que lleva a la siguiente pregunta: ¿dónde se guardan nuestras imágenes más queridas? Antes tal vez habría bastado con cazar al galope dos o tres álbumes en los que cuidadosamente alguien había decidido contar la vida de una familia a través de fotografías amorosamente seleccionadas. Eran otros tiempos: había que comprar un rollo, sacar una foto, revelarla y todo eso tenía un costo nada despreciable. Consecuencia: no cualquiera imagen pasaba a formar parte del altar del álbum familiar.

Ahora casi todo el mundo guarda cientos y más bien miles de fotos en sus computadoras. Salvo escasas excepciones, casi nadie las imprime sistemáticamente para luego crear álbumes. Y de vuelta a la hipótesis de una catástrofe: si en medio de un incendio quisiera salvar mis fotos, ¿tomaría la computadora como el bien más preciado? La realidad demuestra que no es necesaria ninguna catástrofe para perder todas los recuerdos en imágenes de una vida. Basta un olvido, un robo, un desperfecto técnico que dañe el disco duro de la PC (algo que sucede mucho más frecuentemente de lo que las marcas nos quieren hacer ver cuando publicitan la nueva notebook maravilla). Zas. Adiós a las memorias en forma de píxeles.

Todo lo anterior fue una larga y tortuosa introducción para llegar al punto del post de hoy: ¿por qué en la mayoría de los casos –disculpas a los prolijos y metódicos, no hay más remedio que generalizar en estos temas- no realizamos un backup adecuado de lo que contienen nuestras computadoras? Y por backup definamos la o las copias de seguridad de lo que guardamos en el disco duro de la PC. Sea sincero: ¿lo ha hecho? Y si la respuesta es afirmativa, ¿cuándo fue la última vez que lo hizo? Y una más: ¿dónde guarda esa información que supuestamente salvaría antes que nada?

Primero lo primero. Es posible realizar una copia de respaldo tanto dentro como fuera de la PC. La primera opción es útil en caso de que accidentalmente borremos algún archivo o carpeta importante y luego no se pueda recuperar en la papelera de reciclaje. Para eso tanto Windows como Mac tienen incorporadas herramientas de respaldo; bastan unos pocos pasos para activarlas. (En Windows vaya al Panel de Control y busque la función de Backup and Restore)

Pero el respaldo –o los respaldos- más convenientes son los que se hacen fuera de la PC, para lo cual puede usarse un dispositivo externo (disco duro portable, por ejemplo) o la propia nube. Los discos duros portables son ahora una opción relativamente económica y sencilla de usar. Lo ideal es comprar uno que al menos equipare la capacidad de memoria de su PC, pero si se tiene en cuenta que los precios de estos aparatos han bajado mucho en los últimos años, es mejor invertir en uno que la duplique. El espacio de un disco portable es igual al de un ropero: siempre se llena, aunque al principio parezca enorme; en el mercado se consiguen aparatos de entre 500 y 750 MB por precios que van de los 90 a los 150 dólares.

Para hacer un backup prolijo y sencillo, hay que seguir los pasos que ofrece el propio Windows. La primera vez que se conecta el disco con un cable USB, Windows te pregunta si querés usarlo como backup. Esto permite crear una copia espejo del disco duro de la PC, que respeta las mismas carpetas y archivos creados allí. Si Windows no abre esta opción automáticamente ir al menú de Inicio, tipear “backup” en la ventana de búsqueda y eso lleva a la herramienta.Luego de hacer la primera copia de respaldo del sistema Windows seguirá haciendo otras regularmente. Si alguna vez el usuario necesita recuperar algún archivo de esa copia debe abrir la función “Backup and Restore” y cliquear en “Restore My Files.

Luego sólo hay que acordarse de guardar ese o esos discos duros portables en algún lugar seguro. Lo ideal es dejar uno en casa y otro fuera. Siempre lejos de la PC que estamos copiando. El escenario más probable en un robo, por ejemplo, es que el ladrón marche con todo aparato que pueda revender. Y eso incluye los portables. Lo cual nos lleva a la segunda opción de backup, que se ha hecho popular en los últimos tiempos con el avance de la “nube”. Hay diversos servicios que permiten guardar nuestros archivos allí, y muchos los hemos repasado en este blog, pero para recordarles rápidamente: Dropbox, Skydrive, Google Drive, Box. Estos son servicios de almacenamiento pero no de backup. La diferencia principal es que no funcionan automáticamente; el usuario debe recordar guardar sus archivos cada determinado tiempo, mientras que otros servicios que veremos a continuación nos sacan este peso de la memoria a través de automatismos que se pueden programar.

En cualquier caso es casi seguro que si eligen uno de los servicios de almacenamiento en la nube deberán comprar espacio extra al que se ofrece gratuitamente (que no suele pasar de los 10 GB). Los planes varían según la empresa y conviene informarse en las web de cada una de ellas. Dropbox cobra por ejemplo entre 200 y 500 dólares por año según se elijan planes de 100, 200 o 500 GB. Si saca las cuentas obviamente es más económico comprar varios discos duros portables. Pero también es cierto que estos aparatos se pueden romper, perder, robar, etc. Del otro lado, quienes desconfían de la nube han argumentado –con razón- que tampoco es improbable que un día revienten los servidores de la empresa que guarda la información y todo se pierda. Conclusión: intente guardar en los dos lados.

Una opción interesante –pero con costo- es CrashPlan, una de las varias herramientas que permiten organizar todas las copias ya sea en un disco duro o en sus propios servidores. La aplicación, que funciona para Windows, Mac y Linux, puede bajarse gratuitamente pero tiene un costo que varía entre los cinco dólares por mes (para una sola computadora) y los 10 dólares mensuales (para un plan familiar que incluye entre una y 10 máquinas). La gran ventaja que tiene este servicio sobre otros es que una vez que el usuario lo programa, puede realizar copias de seguridad hasta cada un minuto, automáticamente, de manera que cada vez que se modifica un archivo o se agrega uno nuevo, todos esos cambios pasan a formar parte de la copia. Una vez que se instala el programa éste le indica cuáles son los directorios que debe incluir en el backup, aunque estas especificaciones también se pueden dejar de lado y elegir manualmente las carpetas y discos a copiar.

El espacio de un disco portable es igual al de un ropero: siempre se llena, aunque al principio parezca enorme

Crashplan ofrece cuatro opciones de destino para realizar la copia de seguridad de sus archivos (se accede a través de la pestaña Destinations), que pueden utilizarse de forma separada o combinada. Es decir, puede elegir realizar una copia en un disco externo, en otra computadora y también en los servidores de la empresa. Y en cada uno de ellos puede poner los mismos o diferentes contenidos. Crashplan solo cobra por la opción online (el resto puede utilizarse gratuitamente).

Una opción interesante que ofrece es la posibilidad de hacer un backup en otra computadora que idealmente debería estar en un lugar físico diferente a la del usuario en cuestión. Es como pedirle a tu madre que te deje guardar en su garaje o sótano lo que no te entra en tu apartamento. Depende de la buena voluntad del amigo o pariente, pero si –por ejemplo- tu madre o padre tienen una tremenda computadora con 500 GB de memoria de los que usan 50GB en unos pocos archivos, tal vez podrían prestarte temporalmente unos 250GB (para no abusar). Si acceden sólo hace falta que bajen CrashPlan y el sistema podrá hacer un backup de tus archivos, a través de Internet, en la computadora “prestada”.

Una vez realizada la primera copia de seguridad el usuario puede restablecer cualquier archivo que grabó allí. El sistema guarda duplicados de todos los archivos, incluso si éstos luego se borran (a menos que se disponga que se deben borrar). Aquella foto del novio que decidiste por fin alejar de tu vida y que por lo tanto borraste de tu disco duro con incólume decisión, ya no está en tu computadora pero sí en los servidores de CrashPlan. El respaldo reconforta, porque se sabe que el destino es aún más caprichoso que el disco duro de una compu.

Incluso si ahora, cuando están terminando de leer este post, creen que todo lo anterior es producto de una mente hiper e innecesariamente ordenada, les hago perder otro minuto: existe un día dedicado al backup. Sí, como el día del maestro o el día de la papa frita, pero para las copias de respaldo de lo que guardamos en nuestras computadoras. El 31 de mayo se celebra el World Backup Day, o al menos lo celebran quienes decidieron que era hora de invertir unos minutos en asegurar la supervivencia de alguna de nuestras posesiones virtuales más queridas. Quienes crearon este sitio web creen que no es pavada esto del respaldo, si se tiene en cuenta que cada año se están generando 1,8 zetabytes de información que –para qué intentar calcular cuánto es- equivale a la información que podrían almacenar 57.000 millones de iPads.


Bonus track: otros servicios de backup online a explorer

Carbonite

Mozy

Jungle Disk

Crédito imagen: Flickr (CC)

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