El secretario de Estado norteamericano, Antony Blinken, inició este martes una nueva ronda de reuniones con las autoridades de Israel, a donde llegó por cuarta vez en el trimestre para tratar de desescalar el conflicto en Gaza e impedir que la guerra se extienda Líbano.
El jefe de la diplomacia estadounidense destacó como "imperativo absoluto" evitar la muerte de más civiles en el territorio palestino donde, la ofensiva israelí tras el ataque de Hamás del 7 de octubre, ya superaron los 23.000.
Blinken aterrizó en Tel Aviv el lunes procedente de Arabia Saudita y en su primer contacto se reunió con el presidente israelí, Yzac Herzog.
Blinken quiere presionar al gobierno del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, apoyándose en conversaciones sostenidas en varias capitales árabes durante su gira en el nuevo marco creado por la muerte de un alto jefe militar del Hezbolá en un ataque israelí.
Se trata del "comandante Wisam Hasan Tawil", el responsable militar del Hezbolá de más alto rango que muere desde que este poderoso movimiento islamita libanés respaldado por Irán abrió un frente con Israel en apoyo al Hamás palestino.
Según fuentes de la seguridad israelí, Tawil "desempeñaba un rol de primer plano en la dirección de las operaciones militares en el sur", donde los intercambios de disparos entre el movimiento libanés y el ejército israelí son casi diarios.
Fue atacado en el pueblo de Kherbet Selm, a una decena de kilómetros de la frontera con Israel, cuando circulaba en su vehículo, de acuerdo con la fuente de seguridad.
Las crecientes tensiones en la zona alimentan el temor a una conflagración regional, cuando la guerra entre Israel y el movimiento palestino Hamás en Gaza ya entró en su cuarto mes.
El domingo, Blinken advirtió que el conflicto "podría hacer metástasis fácilmente", pero que su país está trabajando para "evitar" que la guerra se "extienda" por la región.
En Arabia Saudita, Blinken se reunió con el príncipe heredero Mohamed bin Salmán. Tras su paso por Israel, viajará el miércoles a Cisjordania ocupada y Egipto.
Según funcionarios estadounidenses, el secretario de Estado quiere evitar a toda costa que Líbano sea arrastrado a la guerra, y convencer a Israel de que entre en una nueva fase militar menos mortífera mediante un diálogo "difícil" sobre la posguerra.
Netanyahu ha rechazado toda presión de alto el fuego y su ministro de Defensa, Yoav Galant, dicr que la guerra contra Hamas en Gaza durará en el 2024 hasta eliminar a Hamás, un objetivo que la oposición israelí considera impracticable.
El movimiento palestino Yihad Islámica difundió el lunes un video que muestra, según el grupo, a uno de los 138 rehenes que las milicias palestinas aún mantienen con vida en la Franja de Gaza.
La ofensiva que Israel lanzó en Gaza en represalia por el ataque del grupo islamista palestino dejó por ahora 23.084 muertos, en su gran mayoría niños y mujeres, según datos del lunes del ministerio de Salud de Hamás, que gobierna ese pequeño territorio palestino.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que tuvo que anular por cuarta vez desde finales de diciembre la entrega de insumos médicos urgentes en el norte de Gaza debido a la falta de garantías de seguridad.
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, dijo este lunes que "trabaja" para que Israel reduzca su presencia en Gaza.
"He trabajado discretamente con el gobierno israelí para que reduzca considerablemente (su presencia) y salga de Gaza", dijo Biden en una iglesia de Charleston, Carolina del Sur, donde manifestantes interrumpieron un mitin para pedir un alto el fuego en el territorio palestino.
Según el gobierno de Hamás, las operaciones israelíes mataron a 249 personas e hirieron a 99 en las últimas 24 horas en el centro de Gaza.
El ejército israelí anunció ataques en Jan Yunis, principal ciudad del sur del territorio asediado, en los que murieron "diez terroristas que se preparaban para lanzar cohetes contra Israel".
(Con información de agencias)