Para asar la remolacha, lavarla bien y envolver cada una en papel aluminio. Hornear a 220°C entre media y una hora. Están hechas cuando se les puede clavar con facilidad un tenedor. Sacar del horno y dejar que se entibien. En ese momento retirar el aluminio y pelar.
Precalentar el horno a 180 grados. Introducir la remolacha, la leche de coco, la manteca, los huevos, la banana y la vainilla en una procesadora y procesar hasta conseguir una mezcla lisa y homogénea.
En un recipiente combinar el resto de ingredientes e incorporar suavemente a la mezcla anterior.
Colocar la masa en un molde engrasado y hornear durante 50 minutos, hasta que se despegue de los bordes.
Servir acompañado de frutillas, coco rallado o con helado de vainilla y unas gotas de salsa de chocolate negro caliente.