El canciller argentino, dijo este jueves que "ninguna palabra que diga pueda ser un elemento que haga escalar una diferencia, que es muy grande" entre ambos países, pero destacó: "Estamos haciendo todo lo que necesitamos para la defensa de los intereses de nuestro país, en coordinación con el gobierno de la provincia de Entre Ríos, y no tengo buen pronóstico".
El canciller aseguró que llevar adelante estas acciones, "para la Argentina es una obligación constitucional".
En lugar de eso, Montevideo "ha levantado, unilateralmente, las dos reuniones que teníamos" previstas dijo Bielsa. Estas reuniones fueron suspendidas por Uruguay en señal de protesta, luego que el gobierno argentino intercediera ante el Banco Mundial para que no brinde un préstamo de US$ 100 millones a la empresa Botnia que instalará una de las dos plantas.
Son "los propios uruguayos (los que) tienen muchas dudas, no sobre la inversión en sí, sino sobre la tecnología que usan estas planteas papeleras".
(Observa con información de La Nación digital)