Se dice que la Justicia es lenta. Al juez federal argentino Sebastián Casanello, que investiga al empresario kirchnerista Lázaro Báez, se lo ridiculizó por su supuesta lentitud. En octubre del año pasado, el programa Periodismo Para Todos, de Jorge Lanata, lo representó con caparazón de tortuga. Sin embargo, la supuesta demora de Casanello para responder a la Justicia uruguaya sobre Báez, que es investigado en ambas márgenes del Río de la Plata por un presunto caso de lavado de dinero, no le quepa. El exhorto enviado desde Montevideo en mayo, que solicita información sobre causas judiciales que apuntan a Báez y a otros involucrados, llegó recién a su juzgado la semana pasada, informó Casanello a El Observador. La cooperación judicial, solicitada hace 10 meses, estaba demorada en la Cancillería de Argentina.
Cancillería argentina demoró diez meses exhorto sobre El Entrevero
El oficio enviado por Uruguay que pide datos sobre Lázaro Báez llegó la semana pasada al juzgado porteño