Es difícil conjeturar cuál fue el chispazo que disparó el fanatismo que Uruguay tiene por Marc Anthony. Quizá tenga que ver con la proliferación de los boliches con música tropical (de la extinta Azuka hasta nuestros tiempos, pasando por los bailes de referencia de la movida como la famosa IASA, el Interbailable o el también desaparecido Euskaro) o de los clubes de salsa, de la histórica difusión radial y televisiva de su música por diferentes programas y canales, o de que muchos de los referentes locales más importantes tomaran sus canciones para versionarlas.
Canciones para un país bailable
El estadio Charrúa se llenó como pocas veces para recibir a Marc Anthony y cantar sus éxitos tropicales de discoteca