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Capó Ortega: la historia de como un uruguayo llega a ser leyenda en el rugby francés

El uruguayo capitaneó a Castres en una gesta histórica: con el 11° presupuesto se consagró campeón francés

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05 de junio de 2018 a las 17:34

El nombre Rodrigo Capó puede no sonarle a muchos uruguayos, y serle lejano a muchos otros. Pero en días en que el país se embandera tras la selección de fútbol, un uruguayo acaparó ayer portadas de diarios franceses y minutos en canales de televisión, jugando al rugby. El segunda línea uruguayo, formado en Carrasco Polo, se consagró campeón del Top 14 francés con Castres, tras ganarle la final a Montpellier 29-13.

Pero no solo eso. Capó fue el encargado de levantar el trofeo de campeón en su carácter de capitán, rol que ejerce desde el año 2014. Fue el segundo título nacional, a continuación de la final ganada en 2013 ante Toulon y la tercera definición, tras la derrota un año después ante el mismo rival.
En uno de los países más tradicionales del rugby, el que levantó la copa viene de una nación chica, perdida en el sur. Y que además tiene un rugby amateur, sacrificado, con 6.000 jugadores registrados, pero que se empecina en competir en el mundo contra naciones poderosas.

Decir Rodrigo Capó Ortega en Francia es sinónimo de respeto, ganado desde que el uruguayo llegó al rugby francés en el año 2002. Ahora, a los 38 años y cerca del retiro, vive una segunda juventud, y ocupó un rol clave en esta campaña.

Capó, uno de los referentes del plantel de Castres, había arrancado la temporada de titular, pero perdió el puesto en la recta final de un año duro, en el que acumuló algunas lesiones y además el viaje a Canadá y Uruguay para ayudar a Los Teros a clasificar al Mundial de Japón 2019. En las semifinales, la lesión del segunda línea Thibault Lassalle le dio otra vez la chance de ser titular, justo en la final.

Así, con dos títulos, una final y otra final de la copa de campeones de Europa, Capó ratifica su lugar como leyenda del rugby uruguayo, además de posicionarse como uno de los deportistas uruguayos más destacados en el exterior, aunque no se lleve los flashes de un Luis Suárez o un Edinson Cavani.
La victoria de Castres tiene también un gusto a hazaña, como le gusta a los uruguayos. Con el 11° presupuesto entre 14 equipos de Primera, lo lógico sería que Castres estuviera peleando el descenso, como lo ha hecho en algunos de los años anteriores. En una liga con una impresionante inflación de sueldos y montos de transferencias, con jugadores sudafricanos, australianos o neozelandeses que llegan atraídos por el dinero en vez de quedarse en el más competitivo hemisferio sur, Castres pelea con sus argumentos. Planificación, sacrificio, y sobre todo mucho amor propio. Con todo eso, era lógico que el nombre de un uruguayo estuviera allí, bien arriba entre los líderes del equipo.

Capó ya tiene su continuidad asegurada por un año más con Castres, lo que es una muy buena noticia para el rugby uruguayo, porque alimenta las esperanzas de que el segunda línea esté en Japón 2019, luego de perderse el de Inglaterra 2015. El ex Carrasco Polo quiere estar, pero quiere llegar a buen nivel, y por eso seguir en Francia era un requisito clave. El cuerpo técnico de Uruguay encabezado por Esteban Meneses ya manifestó que quiere tenerlo a como dé lugar en Japón, por su condición de referente del juego pero también anímico, como lo demostró en la eliminatoria ante Canadá. Así, todo indica que Los Teros podrán disfrutar en Japón de esta leyenda del rugby uruguayo.

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