El incendio en la cárcel de Rocha en el que murieron 12 presos desató el debate de la seguridad pública entre gobierno y oposición. El ministro del Interior, Eduardo Bonomi, compareció ante el Parlamento para dar explicaciones sobre lo ocurrido, pero al Partido Nacional no le alcanzó y lo interpelará en los próximos días. Cardoso explicó en radio El Espectador que Bonomi tiene “responsabilidades políticas” por la tragedia en el centro carcelario. El legislador nacionalista reconoció que la situación en la que se encuentran las cárceles no es responsabilidad única de este gobierno, pero consideró que en la administración de José Mujica se tomaron “decisiones equivocadas que condicionaron el desastre”.
Durante su exposición en el Parlamento el ministro Bonomi exhibió una serie de imágenes que mostraban que la puerta de la celda donde se inició el fuego estaba abierta. Además, dio algunos datos sobre la cantidad de presos que alberga la cárcel desde 1985.
Bonomi indicó que en 1994, durante el gobierno de Luis Alberto Lacalle, la cárcel tenía 113 presos, cuando fue construida para 60. “Esa es una forma de politizar el debate, de enfrentar a un gobierno con otro. ¿Eso exime de responsabilidad a este gobierno por las muertes?”, se preguntó Cardoso.
El legislador nacionalista reconoció que el gobierno de Mujica registró avances en materia carcelaria, como la habilitación del uso de dependencia militares para alojar presos, pero indicó que no es suficiente. “Acá no hay un proceso de cambio, sino de continuidad, y se tomaron muchas decisiones equivocadas en las dos administraciones (Vázquez y Mujica)”, dijo.
FUEGO CRUZADO
Ayer miércoles el diputado del Frente Amplio, Aníbal Pereira, dijo en conferencia de prensa que la esposa de Cardoso, abogada penal de Rocha, es la representante legal de varios de los presos heridos y sus familias. El legislador oficialista indicó que Cardoso tiene una “intención de rédito” en este debate.
“Hay dos cosas que no hago. No le pego a mi mujer y no le digo qué hacer en su trabajo”, disparó Cardoso al ser consultado sobre esta situación. El legislador nacionalista admitió que su esposa es la representante legal de algunos presos, pero dijo que él no tiene nada que ver en ese proceso.
Cardoso calificó estas declaraciones como “un ataque bajísimo”.
Por su parte, Pereira dijo en radio Carve que Cardoso “está actuando como un carancho, medrando con la muerte”.
El legislador oficialista agregó que el gobierno no está incidiendo para que los familiares desistan de realizar un juicio al Estado por lo ocurrido.
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