Por Anjana Ahuja
Carrera para adelantarse a las crecientes variantes de Covid
Al menos tres descendientes de ómicron tienen a los científicos en alerta y a los programas de vacunación acelerándose
Al menos tres descendientes de ómicron tienen a los científicos en alerta y a los programas de vacunación acelerándose
Por Anjana Ahuja
Tras un verano tranquilo, las cosas se están poniendo tensas. Los casos y hospitalizaciones globales de Covid están aumentando y se están poniendo en marcha programas nacionales de vacunación. Está surgiendo un grupo de nuevas variantes, y el virus sigue poniéndonos a la defensiva.
Después de un brote en una residencia para personas de edad avanzada en Norfolk el mes pasado, el despliegue en el Reino Unido del doble refuerzo contra el Covid y la gripe, el cual debía comenzar en octubre, se adelantó unas tres semanas. Pero las vacunas actualizadas de Covid sólo estarán disponibles a través del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) y se limitarán a grupos como los clínicamente vulnerables y los trabajadores sanitarios de primera línea.
Afortunadamente, nadie anticipa las devastadoras oleadas de enfermedad que se produjeron en el punto álgido de la pandemia. Pero dado que la salud y la productividad del Reino Unido pueden verse afectadas por el aumento de las infecciones, no está claro por qué las inyecciones contra el Covid no están disponibles en el país para quienes estén dispuestos a pagarlas, incluyendo los empleadores.
"Yo no he oído una buena justificación de por qué no se ofrece el refuerzo de Covid como la vacuna antigripal", comenta Devi Sridhar, catedrática y presidenta de salud pública mundial de la Universidad de Edimburgo. "Ésa es la pregunta del millón de dólares en este momento".
Los científicos están monitoreando al menos tres variantes, todas descendientes de la variante XBB (a su vez descendiente de ómicron). Se sospecha que las tres son más transmisibles, causan enfermedades más graves o evaden la inmunidad con mayor facilidad. La más reciente es la BA.2.86, registrada en nueve países desde el 5 de septiembre y designada "variante bajo vigilancia" por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Apodada Pirola, causó el brote de agosto en una residencia de personas de edad avanzada del Reino Unido.
Según un informe técnico publicado por la Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA, por sus siglas en inglés) el pasado sábado, la residencia estaba vinculada a 28 de los 34 casos confirmados en Inglaterra (el informe mencionaba otros seis casos sospechosos, todos ellos sin conexión). Ha habido cinco hospitalizaciones y no ha habido ningún fallecimiento. BA.2.86 tiene más de 30 mutaciones en la proteína de la espícula, lo cual hace temer que las vacunas rediseñadas, que se dirigen a la espícula, puedan ser deficientes a la hora de generar anticuerpos protectores. Afortunadamente, los estudios de laboratorio muestran una buena respuesta de los anticuerpos, lo cual se traducirá en una protección suficiente contra la enfermedad.
Una variación recién llegada más dominante es EG.5.1, apodada Eris, la cual representó algo menos de una cuarta parte de todas las muestras de Covid secuenciadas en el Reino Unido a finales de agosto y se ha elevado a la categoría de "variante de interés". Ésta fue la variante de más rápido crecimiento en las Américas, Europa y la región del Pacífico occidental, según informó la OMS el mes pasado. Los primeros indicios apuntan a que no parece causar una enfermedad más grave. Otra variante, denominada FL.1.5.1, e informalmente denominada Fornax (horno en latín), actualmente es la segunda variante más común en EEUU.
Resulta alentador que las vacunas actualizadas contra el Covid que se están distribuyendo este mes en el Reino Unido y en EEUU se basen en una variante parecida a Eris y a Fornax, por lo que deberían ser eficaces. Pero la tranquilidad no debe ser sinónimo de autocomplacencia. La inmunidad adquirida, tanto de las vacunas como de las infecciones, disminuye con el tiempo. La vigilancia ha desaparecido; las pruebas de flujo lateral (LFT, por sus siglas en inglés) y las cifras diarias de Covid parecen reliquias de una época pasada. Sin embargo, aquí estamos, con las pruebas hospitalarias y el monitoreo de las aguas residuales en múltiples países que apuntan a nuevas variantes en circulación. La OMS registró 1.4 millones de nuevos casos de Covid en agosto, un 38 por ciento más que el mes anterior.
Es comprensible que el Comité Conjunto de Vacunación e Inmunización (JCVI, por sus siglas en inglés) del Gobierno británico esté limitando la distribución gratuita de la vacuna contra el Covid y la gripe en el Reino Unido por motivos de costo, pero, en ausencia de problemas de suministro, la vacuna contra el Covid debería estar disponible privadamente y a un precio razonable. Numerosos empleadores, señala Sridhar, preferirían pagar por un refuerzo de Covid, como hacen con la gripe, en vez de tener a sus empleados ausentes por enfermedad.
El Financial Times (FT) entiende que la UKHSA acogería un mercado privado similar para las vacunas de Covid. Adoptarlas de forma rápida y asequible, con el Gobierno presionando a los fabricantes de vacunas y a los proveedores privados para que lleguen a acuerdos si es necesario, sería beneficioso. Según la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS, por sus siglas en inglés), el segundo motivo más común de ausencia laboral por enfermedad en 2022 fue "otras enfermedades", una categoría que oficialmente incluye Covid entre una serie de afecciones específicas como la diabetes. El motivo principal son las "enfermedades leves", las cuales también se piensa que incluyen casos de Covid junto con la tos, los resfriados y la gripe.
Aprender a vivir con Covid no debe significar resignarnos a deprimentes ciclos de enfermedad, a oficinas vacías y a salones de clase desiertos. Tenemos vacunas seguras y eficaces; utilicémoslas.