2 de enero de 2013 22:13 hs

Si bien el presidente venezolano Hugo Chávez pidió a sus seguidores que apoyen al vicepresidente Nicolás Maduro en caso de que su muerte obligue a convocar a nuevas elecciones en 30 días a partir del 10 de enero, como lo indica la Constitución venezolana, nada está del todo claro en la interna oficialista.

Además de Maduro, la figura del presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento), Diosdado Cabello, tiene peso y relevancia como para una posible puja por el liderazgo del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

Una cosa es la unidad que puedan pregonar todos los sectores con su “comandante” todavía debatiéndose entre la vida y la muerte y otra es lo que pueda suceder cuando, finalmente, Chávez ya no esté para tomar decisiones o dirigir el rumbo del partido.

Más noticias
Los medios venezolanos poco dicen al respecto y centran el debate en cuál es el camino a seguir si el presidente, aun en su estado delicado, no puede asumir el próximo 10 de enero su nuevo mandato. La Constitución de Venezuela indica que ante esa situación el timón recae sobre el presidente de la Asamblea Nacional (Cabello), quien debe llamar a elecciones en un plazo de 30 días.

El hermetismo con el que se ha manejado la información sobre la salud de Chávez y las dudas generadas por distintas versiones contradictorias a las del gobierno han aumentado la tensión y la incertidumbre, ya no solo en Venezuela. La única coincidencia es que el presidente está internado en Cuba tras someterse a la cuarta operación debido a la reaparición del cáncer que le afecta desde junio 2011.

De ahí en más todo es cuestión de fe y de especulaciones. Mientras las autoridades aseguran –sin dar demasiados detalles– que todavía hay esperanzas pese al estado “complejo” del líder, versiones de prensa insisten en que Chávez se encuentra en coma inducido y que cuenta con asistencia artificial que lo mantiene con vida. El martes, el diario ABC de España informó que la desconexión es cuestión de días.

En este contexto, el mismo martes Maduro concedió una entrevista al canal interestatal Telesur desde La Habana, en la que intentó disipar los rumores tildando de “mentira” a las versiones de la “oposición”.

Pero lejos de echar luz sobre el estado de salud del presidente, la entrevista resultó prácticamente un intento de posicionar a Maduro al frente de la fuerza política. El vicepresidente hizo alusión a la fidelidad del pueblo venezolano para con Chávez y las decisiones que el líder ha tomado, lo que incluye la designación de Maduro como su sucesor. Habló también de la necesidad de continuar con el proyecto socialista y lo hizo en un tono enfático, casi emulando al hasta ahora presidente.

Quienes consideran que tras la muerte de Chávez el PSUV entrará en duras riñas internas, aseguran que el chavismo terminará fracturado. Mientras, otros analistas opinan que cabe la posibilidad de que haya unidad para terminar la obra iniciada y extendida por 14 años por parte de Chávez.

El general retirado Fernando Ochoa Antich, excomandante de la Fuerza Armada venezolana, consideró que habrá una “fuerte lucha entre la tendencia militarista de Cabello y la línea marxista” de Maduro y que “entre ellos será la lucha por el poder”.

Las palabras de Ochoa Antich son recogidas en una entrevista realizada por el diario El País de Cali.

Asimismo, se refirió a las características “caudillistas” del PSUV, “un movimiento que sigue específicamente a Hugo Chávez y que obedece a un liderazgo personal y no colectivo”.

Por su parte, el exembajador de Venezuela ante la ONU, Myles Alcalai, cree que “pese a la disciplina piramidal en torno a Chávez, su liderazgo no es transmitible porque no se pude sustituir su carisma con la sola designación de Maduro”.

Al respecto indicó que fue importante la claridad con la que Chávez designó a Maduro para que lo sucediera, pues “de no hacerlo, habría habido problemas serios entre Maduro y Cabello o Elías Jaua”.

Pero mientras la situación del mandatario sigue incambiada, según el oficialismo, Cabello se muestra conciliador y decidido a seguir la voluntad de Chávez.

El día 29 de diciembre pasado, Cabello pidió unidad al pueblo para no ceder ante las presiones de la oposición en caso de que el presidente electo no pueda asumir el próximo 10 de enero.

“El día 10 de enero no decreta la falta absoluta del presidente. ¿Qué quieren ellos? (la oposición) falta absoluta, para que se llamen a elecciones en 30 días (...) por eso el pueblo tiene que estar unido alrededor del comandante”, dijo el presidente de la AN durante un acto político transmitido por el estatal VTV.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos