Para el cierre de su presentación en el festival de
música Glastonbury, el vocalista de la banda inglesa
Coldplay, Chris Martin, contó con un invitado especial: Barry Gibb. Gibb fue uno de los integrantes de los Bee Gees, una de las bandas
pop más celebres de la década del 1970.
Junto a Gibb, quien subió al escenario con una guitarra acústica, Martin y el resto de Coldplay hicieron una versión de Stayin' Alive, canción que formó parte del filme Fiebre de sábado por la noche (1977) y que se volvió una de las más reconocidas de los Bee Gees a lo largo de su carrera.