Moussaui, único encausado por el 11-S, fue sacado de la sala de audiencias del palacio de justicia de Alexandria (Virginia, este de Estados Unidos), dos minutos después de iniciarse el primer día de juicio.
La juez Leonie Brinkema le respondió que su turno para hablar todavía no había llegado.
Inmediatamente fue evacuado de la sala con sus manos en la cabeza.Moussaui, de 37 años, podría ser condenado a pena de muerte o cadena perpetua.
Alias Abú Jaled Al Sahrawi" confesó que fue reclutado por Osama Bin Laden para preparar un ataque a la Casa Blanca.
Se declaró culpable y admitió su complicidad con los atentados, que causaron cerca de 3.000 víctimas en Nueva York, Washington y Pennsylvania.
Sus abogados intentaron disuadirlo y la jueza le dio tres días para reflexionar, pero firmó una confesión en la que dejó establecida su complicidad, según la parte acusadora.
Tras su reconocimiento de culpabilidad, el juicio versará sobre su sentencia: la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional o la pena capital.
Para el gobierno, aunque no participó directamente en la realización de los ataques, merece la pena de muerte, ya que sabía y "mintió (...) para permitir a sus 'hermanos de Al Qaida' continuar la operación".
Varios testigos y expertos declararán, pero el juicio no se filmará y sólo se retransmitirá en circuito cerrado para las familias de las víctimas de los atentados por razones de seguridad.
(AFP)