Dejar la seguridad de un empleo e iniciar tu propio negocio es una propuesta atrevida. ¿Qué tal si fallas? De entrada debes comprender que, sea exitoso o no tu proyecto emprendedor, cada aspecto de tu vida se verá afectado al comenzar tu negocio. Tus cuentas bancarias, amistades, familia. El miedo inicial es perfectamente normal. Esa presión se añade al estrés normal que la experiencia trae. Sin embargo, puedes usar ese miedo de forma positiva y vencer los obstáculos.
1. Empieza desde abajo
Una alternativa que muchos empresarios han usado es empezar su negocio a medio tiempo. Esto puede ayudarte a superar algunos miedos. Algunos empresarios comenzaron sus negocios luego de haber sido consultores por algún tiempo. Esto les permitió hacer una transición gradual, les dio tiempo para pensar y organizar su negocio.
2. Busca ayuda
Es cierto que nadie te va a garantizar nada, ni te van a contestar todas tus dudas. Pero hablar con expertos y con otros empresarios que hayan pasado por esta experiencia te puede ayudar mucho. Existen muchas organizaciones sin fines de lucro, cámaras de comercio, asociaciones que tienen programas de ayuda y orientación a nuevos empresarios. Toda gran satisfacción en la vida viene acompañada de riesgos, y establecer un negocio propio no es la excepción.
3. Planifica con detalle
La planificación es la mejor arma contra la incertidumbre. Un buen plan de negocios puede llevarte muy lejos y ayudarte a aliviar la tensión característica de cuando se inicia un negocio. A través del proceso de crear su plan de negocios, las ideas se cristalizan y se materializan.
4. Espera lo inesperado
No es posible controlar todas las variables que afectarán tu plan de inversión, y hay que considerar que las fuerzas externas pueden ser devastadoras y amenazan a cualquier tipo de negocio.
Empieza por imaginar escenarios que involucren circunstancias que podrían poner en jaque tu negocio: “¿Qué pasaría si mi principal proveedor se va a la quiebra?”, “¿Qué pasaría si a nuestro edificio le cae un rayo?” “¿Qué pasa si mi producto causa algún daño a mi consumidor?” Una vez que hayas detectado los posibles daños externos, diseña un plan de contingencia para lidiar con cada uno de ellos. Obviamente, esperemos que no ocurra, pero no hay nada mejor como estar preparado.
5. Confía en ti mismo
El emprendedor que inicia un negocio tiene que luchar contra las dudas de todos quienes lo rodean. La única manera de lograrlo es teniendo confianza en sí mismo. Es posible que no te tomen en serio, especialmente si nunca has tenido un negocio. Cuando presentas tu idea y la gente se te queda viendo como si estuvieras loco, lo único que puedes hacer es tener confianza en ti mismo, en tu idea y seguir adelante para demostrarles que están equivocados.
6. Involucra a tu familia y adapta tu estilo de vida
Es fundamental que toda tu familia se involucre en tu proyecto empresarial, en el sentido de colaborar en lo que sea requerido y –todavía más importante que eso- estar dispuesto a reajustar su nivel de gastos y ritmo de vida a la situación de “inversión” por la que tú estás pasando.
No se puede aspirar a seguir con lujos y desembolsos superfluos cuando el nivel de ingresos y rentabilidad de tu negocio es todavía incierto. Ser realistas y entender este punto evitará muchas tensiones futuras y no correrás el riesgo de quedarte “sin negocio y sin familia”.
7. Crea tu red de apoyo
Hablar con otros empresarios que han pasado por las mismas experiencias te puede ayudar a superar tus ansiedades. Enfócate en el éxito. Asiste a conferencias, eventos, exposiciones y únete a alguna asociación; habla con otros que hayan iniciado un negocio, pero que ya hayan dado un paso más allá. Crea una red de amistades con quien puedas conversar de vez en cuando, ya sea de manera personal o por Internet (foros, chat, teleconferencias). La retroalimentación que te puedan dar otros es esencial. Acércate y rodéate de optimistas, de aquellos que creen en ti y en tu negocio.
8. ¡Hazlo!
El miedo siempre estará ahí. Haz y que en lugar de paralizarte, te otorgue la energía, ganas de trabajar y resistencia necesaria. Que sea un amigo que te ayude a tomar decisiones muy bien analizadas y a improvisar lo menos posible en tu aventura empresarial. El miedo es una de las emociones humanas más elementales, pero no necesita convertirse en un obstáculo para emprender. Recuerda que los empresarios más exitosos han sentido ese miedo alguna vez en sus vidas, pero lejos de atemorizarlos, los impulsó a llegar más lejos.
¿Qué acciones tomarás en tu negocio y en tu vida, en este sentido?
* Coach de negocios, ActionCOACH