Economía y Empresas > CRISIS EN VENEZUELA

Confusión y tiendas cerradas con la nueva moneda venezolana

El cambio al bolivar soberano dejó desconcertados a muchos consumidores, al igual que a muchos negocios

Tiempo de lectura: -'

27 de agosto de 2018 a las 05:00

Por Ana Vanessa Herrero
New York Times News Service

Tiendas cerradas, calles vacías, incertidumbre acerca del costo de artículos básicos: Venezuela quedó sumida en una total confusión al día siguiente de la entrada en vigor de una serie de medidas implementadas por el presidente Nicolás Maduro para fortalecer la economía de Venezuela, y su población estaba temerosa de que el "programa de recuperación económica, crecimiento y prosperidad" profundice la crisis.

Las medidas incluyen incrementos a los impuestos y al precio de la gasolina para quienes no se registren en un censo del gobierno, con el llamado carnet de la patria, y la eliminación de cinco ceros del devaluado bolívar, cuyo nombre ahora será bolívar soberano.

El cambio de moneda dejó desconcertados a muchos consumidores, al igual que a muchos negocios. El lunes 20 de agosto, cuando comenzó a aplicarse el nuevo plan económico, no hubo mucho movimiento en las calles y la mayoría de las tiendas permanecieron cerradas, pues Maduro lo declaró un día feriado nacional. Sin embargo, la mayoría se mantuvieron cerradas el martes, ya que los clientes no lograban comprender cómo trasladar los precios a la nueva moneda y los negocios batallaban para hacer la conversión.

Rosa Peña entró en una pequeña zapatería que estaba abierta en Petare, un vecindario de ingresos bajos en Caracas, para comprarle sandalias a su nieta. Llevaba consigo un teléfono celular, que le prestó su hija, para calcular el precio de los zapatos en la nueva moneda y compararlo con el que habría pagado en la vieja moneda, que sí conoce.

Incluso con la ayuda de una aplicación para hacer la conversión entre ambas monedas, no pudo comprender qué significaba el precio nuevo.

"Ni puedo entender las cantidades", se lamentó Peña, mostrando el teléfono. "Mi hija me dio esto y me dijo cómo usarlo, pero no se puede entender cuando se convierten cantidades grandes".

El nuevo plan también considera un aumento de más del 3.000% al salario mínimo nominal, que muchos propietarios de negocios afirmaron no poder pagar, por lo que los empleados temen perder su trabajo.

"Estamos esperando que el dueño de la tienda nos diga qué va a hacer con nosotros", dijo Marietta Guerrero, gerente de uno de los pocos negocios que sí abrieron en Caracas el martes.

Mientras escribía recibos con un rotulador negro, en espera del ajuste de las cajas registradoras a la nueva moneda, explicó que apenas lleva un mes en ese trabajo y ahora teme que la despidan.

"Nadie de esta zona puede pagarle a un empleado", dijo, al intentar ayudarle a una clienta que no podía determinar si tenía suficiente moneda nueva para hacer una compra.

Una dura crisis

Venezuela enfrenta su peor crisis económica desde 1999, cuando Hugo Chávez asumió el poder. La inflación superó el 32.000% a mediados de agosto y el Fondo Monetario Internacional estima que será mayor a un millón por ciento a finales de año.

El país cuenta con las mayores reservas comprobadas de petróleo del mundo, pero la mala administración llevó a la quiebra a la petrolera estatal, PDVSA, y la producción petrolera se desplomó a su nivel más bajo en décadas. Esta situación ha provocado una hambruna generalizada, una terrible escasez de medicamentos y otros productos esenciales, además del éxodo de más de un millón de personas en años recientes.

Si bien Maduro pretendió tranquilizar a la población al afirmar, en un discurso transmitido en vivo por Facebook el domingo, que se dirigen "a un proceso de recuperación en los próximos días, semanas y meses", los partidos de oposición convocaron a la nación a un paro nacional.

El martes no se supo con claridad qué negocios estaban cerrados en respuesta a la iniciativa de la oposición y cuáles estaban esperando a saber más acerca de las nuevas reglas.

Crisis en Venezuela

Andrés Velásquez, líder de la oposición, indicó que no era importante saber por qué la población había permanecido en casa porque el caos generado por las nuevas medidas era evidente.

"La respuesta es clara para todo el mundo", declaró.

Para el economista venezolano Henkel García, el plan de Maduro hasta ahora ha generado más preguntas que respuestas.

"La gente anda cuidadosa", explicó. "La mayoría de los negocios no abrieron no solo por la huelga, sino porque están esperando más información para evaluar si pueden seguir operando".

Los venezolanos que no pudieron quedarse en casa hicieron lo que pudieron para afrontar su nueva realidad. En una gasolinera de PDVSA, René Manzanilla intentó explicarles a sus colegas la diferencia entre las dos monedas.

"Recuerden, no pueden aceptar billetes de 500 bolívares, esos no van a servir", aseveró.

"Pero ¿cuánto valen los de 500?", preguntó otro trabajador.

Manzanilla se quedó callado un momento.

"Espérame", dijo, "Ya me confundí. Vamos a empezar de nuevo".
REPORTAR ERROR

Comentarios

Contenido exclusivo de

Sé parte, pasá de informarte a formar tu opinión.

Cargando...