Los controles de estabilidad utilizan sensores para monitorizar el movimiento y la dirección del vehículo, y pueden aplicar los frenos de forma individual sobre cada neumático para evitar una pérdida de control.
El estudio halló que los controles de estabilidad podrían evitar el 56 por ciento de los accidentes fatales en los que esté implicado un solo vehículo, y el 59 por ciento en los todoterreno, que vuelcan con más frecuencia, según Insurance Institute for Highway Safety.
"Muy pocas tecnologías de seguridad tienen este efecto tan considerable en la reducción de muertes por accidentes", dijo Susan Ferguson, vicepresidenta del grupo.
Los controles de estabilidad son estándar u opcionales en el 45 por ciento de los vehículos de GM, dijo la empresa en una declaración. Todos los vehículos de la compañía contarán con esta tecnología como parte del equipo estándar para fines de 2010.
Dan Jarvis, vocero de Ford, dijo que el control electrónico de estabilidad es estándar en "casi todos los todoterreno y vans para pasajeros". Ford planea ofrecer la tecnología como parte del equipo estándar en muchos de sus automóviles en los próximos años, dijo, sin ser más específico.
(Bloomberg)