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2 de enero de 2012 23:09 hs

Pasaron más de siete meses de su último partido, de aquella primera ronda de Roland Garros en la que debió abandonar en el cuarto set por no aguantar más el dolor en la rodilla. Pasaron tres meses de la última vez que entró a la cancha para probar si podía zafar de la operación y que, al no aflojar el dolor, se convenció de que debía pasar por el quirófano.

Todo eso pasó y llegó la hora de dejarlo atrás, como el año 2011. Porque Pablo Cuevas, el número uno del tenis uruguayo, volvió a tomar la raqueta y pisar el polvo de ladrillo con un par de metas claras en su mente. Aunque prefiere ir poco a poco, pisando sobre seguro, defender a Uruguay en la Copa Davis de febrero y en los Juegos Olímpicos de Lodres están en la mira.

Este lunes Cuevas terminó su hora de gimnasio en el Cantegril Country Club, tomó la raqueta y se metió en la cancha, para estrenar sus 26 años cumplidos el domingo con lo que más le gusta: jugar al tenis.

Y ese placer por este deporte y las ganas de sobreponerse a la adversidad, que lo alejó del circuito por medio año, es la que lo tiene en carrera y con la mira puesta en un 2012 que tiene mucho para él.

Porque la primera meta, aunque sea estando de alguna manera, es la Copa Davis en febrero. “No creo que pueda estar para jugar los tres días porque son partidos a cinco sets y hay muy poco descanso entre cada uno de ellos, pero por lo menos a jugar uno puede ser que llegue. Puede ser el dobles o algún single, pero claro que depende de cómo esté yo y la importancia del punto para el equipo”, dijo con voz llena de esperanza.

El segundo pasó será iniciar el circuito en Acapulco e ir viendo cómo se siente adentro de la cancha para empezar a marcar la gira. Si bien hoy figura en el puesto 142 en la ATP, su ranking protegido le permitirá usufructuar el lugar 54 para ingresar a nueve torneos a elección. La temporada europea de polvo de ladrillo (Montecarlo, Roma, Madrid, Barcelona, Roland Garrós) es el destino de ese ranking protegido.

En cuanto a los Juegos Olímpicos, seguramente entre hasta el 70 del ranking de la ATP, pues con las lesiones y los cupos limitados por países permitirá que más allá del 64 pueda acceder al cuadro y al torneo.

Para ello tendrá que cosechar buenos resultados en los primeros meses del año, pero de no alcanzar los puntos, Cuevas ya está tramitando un wild card para poder estar en un evento que prácticamente le quita el sueño, como a cualquier deportista de cualquier deporte.

“Lo tengo en mente porque no fui nunca y me encantaría poder jugar los Juegos Olímpicos. Me tiró un poco abajo que sea en césped porque tenía la esperanza de que fuera en cemento, pero tengo muchas ganas y espero poder recuperar ranking y terreno para clasificar. Si no, estoy en busca de un wild card”, dijo el tenista.

De todas formas no quiso arriesgar metas en cuanto a ranking y demás. La explicación es clara: “Es difícil ponerme metas hoy cuando todavía no estoy cien por ciento y aún queda un poco de incertidumbre sobre en qué momento voy a arrancar. Pero sería uno de los objetivos llegar a tener un ranking que me permita poder estar en los Juegos Olímpicos”.

Acerca de lo que ha sido el proceso post operatorio, Cuevas dijo que “tenía la ilusión de ir un poquito más rápido de lo que el médico decía”, pero que igual va evolucionando muy bien en todos los trabajos que son de gimnasio.

“En la cancha empecé el martes pasado entrenando suave con Bebu (su hermano Martín). Jugué un par de días y después de cada vez quedo un poco dolorido, pero se va rápidamente. Antes me dolía durante 15 días. Esto significa que tengo que seguir en esta misma línea, tratando de meter dos o tres turnos de tenis por semana”, manifestó.
La forma de estos primeros entrenamientos fue con poca movilidad, jugó bastante parado, en el centro de la cancha durante una, “poniéndole mucho a cada pelota” pero con muy poco desplazamiento.

En estos casos no hay que forzar nada. Así lo dice el médico, el preparador físico y Cuevas lo sabe. “Cuando entre a competir no voy a estar 10 puntos porque me va a faltar un poco de estado físico y de tenis, pero en cuanto al dolor, si tiene que doler que sea lo normal, que el médico pueda decir que está bien que duela y que no hay riesgo de que la recuperación retroceda. Cuando regrese no quiero estar pensando cualquier cosa adentro de la cancha”, explicó el tenista celeste.

En días elige entrenador
Además de intentar cada vez más cantidad de horas de tenis, Pablo Cuevas tendrá esta semana una decisión que tomar. Entre jueves y viernes elegirá nada menos que a su entrenador para la presente temporada. Las posibilidades son Enrique “Bebe” Pérez Cassarino, capitán de Copa Davis del equipo uruguayo, y el argentino Alberto Mancini.
De esta manera, el número uno celeste empezará un nuevo ciclo, tras la lesión, después de ordenar sus ideas con el nuevo entrenador.

54
Ranking protegido. La ATP realiza un promedio para otorgar una clasificación especial a quienes no compiten por más de seis meses debido a lesiones.

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