11 de abril de 2011 18:58 hs

La falta de agua abre un gran signo de interrogación para el final del cultivo de arroz, donde el vital elemento es crucial para obtener buenos rendimientos y se requieren lluvias en enero.

El ingeniero Pedro Queheille, directivo de la Asociación de Cultivadores de Arroz, explicó que hasta el momento el cultivo se desarrolla sin dificultades. "Las siembras se hicieron en una fecha más que adecuada pero la falta de humedad en el suelo tuvo como consecuencia inmediata un nacimiento que no se realizó en promedio en forma rápida, la mayoría de los productores tuvieron que hacer baños de germinación para que el arroz naciera y de ahí en adelante se continuaron lo riegos normales. Hasta el momento las fuentes de agua han respondido, no hay mayores dificultades en mantener el riego.

El cultivo se viene desarrollando en forma normal con buena temperatura y luminosidad. Hasta la fecha tenemos un ciclo que se desarrolla sin ningún tipo de inconveniente", indicó.

Más noticias

No obstante, lo que resta de enero inquieta a los productores. "Estamos prácticamente en la mitad del ciclo del cultivo del arroz y si no llueve muy bien en enero y a partir de los primeros días de febrero es probable que se puedan dar situaciones de falta de agua para completar el ciclo. Eso se va a dar a todos los niveles de fuentes de agua, en las represas y también en los ríos. Veníamos muy bien pero dependemos muchísimo de las lluvias de enero para reponer parte del agua que hemos consumido y llegar sin inconvenientes al final del ciclo del cultivo", explicó.

El déficit hídrico y las altas temperaturas elevarán el consumo promedio del arroz que históricamente se situó entre 10.000 y 12.000 metros cúbicos por hectárea y este año llegará a 15.000 metros cúbicos. "Necesitamos que el suelo se sature de agua de tal manera que el exceso de agua escurra por las cuencas hacia las represas, ríos y arroyos", graficó.

EO Clips

Te Puede Interesar

Más noticias de Argentina

Más noticias de España

Más noticias de Estados Unidos