Acaban de cumplirse 190 años de las primeras elecciones en el Uruguay independiente, que fueron el 1º de agosto de 1830 para diputados y el día 8 para colegios electores de senadores, las que en Montevideo se dieron con mayoría para listas de Lavalleja, y en el interior con predominio de votos para las listas de Rivera.
Comenzaba a marcarse una identidad de bandos partidarios, que luego serían blancos y colorados respectivamente, pero que se afirmarían al revés que esa primera votación: en la Guerra Grande los colorados serían “la Defensa” de Montevideo y los blancos basarían su fuerza, desde el Cerrito, en el interior del campo.
Para gobierno del departamento no hubo elecciones hasta 1919, porque hasta esa fecha la “jefatura política” era elegida por el presidente, en acuerdo con el Senado (art. 118 de la Constitución de 1830). El gobierno de cada departamento estaba a cargo de “un agente del Poder Ejecutivo, con el título de Jefe Político”).
La Ley nº 3.417 (18 dic. 1908) creó la figura del “intendente municipal” como ejecutivo departamental, y el primer elegido para el cargo en Montevideo fue Daniel Muñoz, que había sido periodista y escritor, con el seudónimo de “Sansón Carrasco” en el diario liberal La Razón, jefe político de Florida (1896); y embajador en Italia (1896) y Argentina (1902).
Era época de gobierno batllista, con Claudio Williman como presidente.
Con la segunda constitución (1919) surgieron los colegiados, y los gobiernos departamentales comenzaron a ser elegidos por voto popular, lo que fue establecido en la Ley nº 7.042 (15 nov. 1919), doce días antes de la primera votación para cargos de Concejos de Administración Departamental (ejecutivo) y de Asambleas Representativas (legislativo).
Las primeras cuatro elecciones fueron para “intendencia” colegiada (“Concejo de Administración” departamental; 1919 a 1931), las cuatro siguientes para intendente municipal (1954 a 1962), otras dos para nuevo colegiado (“Concejo Departamental”) y desde 1966 se volvió al ejecutivo unipersonal y han pasado 9 elecciones de intendente y juntas.
Y desde 2010 hay elecciones de alcaldes y concejales en cada municipio, inicialmente fueron 89, y aumentaron a 112 en 2015 y a 125 para este 2020.
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En todas estas elecciones, el coloradismo no solo ganó Montevideo sino que lo hizo con ventaja considerable siempre, salvo en 1946, cuando surgieron lemas especiales para la votación departamental. El quiebre de tendencia se da en una elección histórica, cuando los blancos rompen hegemonía colorada de casi un siglo en el país, y ese año también ganan en Montevideo.
El Partido Nacional retendría el gobierno nacional en la elección siguiente, pero perdería Montevideo, lo que demuestra la fuerza que guardaban los colorados en la capital. Y seguirían otras victorias del tradicional partido más urbano.
Los blancos volverían al gobierno con la victoria de 1989, pero sin poder ganar Montevideo donde la izquierda lograba el primer triunfo, y a partir de entonces se darían seis victorias seguidas. Comenzó siendo el “tercio” mayor, pero luego se convirtió en la “mitad” más grande ganando al resto de partidos sumados.
Veamos todas las elecciones para intendencia de Montevideo (en caso de colegiados, se indica el primer titular de candidatos a Concejo).
- 1919: Juan P. Fabini (PC) 60,7%
- 1922: Luis P. Ponce (PC) sin datos
- 1925: Juan P. Fabini (PC) 44%
- 1928: Juan P. Fabini (PC) 51,6%
- 1931: César Batlle Pacheco (PC) 47%
- 1938: Horacio Acosta y Lara (PC) 66,3%
- 1942: Juan Pedro Fabini (PC) 63%
- 1946: Andrés Martínez Trueba (PC) 29,5%
- 1950: Germán Barbato (PC) 52,4%
- 1954: José Acquistapace (PC) 51,3%
- 1958: Daniel Fernández Crespo (PN) 43,4%
- 1962: Ledo Arroyo Torres (PC) 46%
- 1966: Glauco Segovia (PC) 51%
- 1971: Oscar Víctor Rachetti (PC) 39,6%
- 1984: Aquiles R. Lanza (PC) 35,8%
- 1989: Tabaré Vázquez (FA) 36,8%
- 1994: Mariano Arana (FA) 45%
- 2000: Mariano Arana (FA) 58,3%
- 2005: Ricardo Ehrlich (FA) 61%
- 2010: Ana Olivera(FA) 53,2%
- 2015: Daniel Martínez(FA) 55,7%
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El año pasado, cuando el Frente Amplio sufrió una dolorosa derrota a nivel nacional, aun bajando su votación capitalina fue fuerte en Montevideo y en algunos barrios con 60% o más.
En octubre, el Frente tuvo 438.839 votos, mientras que la suma de los partidos de la “coalición multicolor” dio 413.774 sufragios y los otros partidos recogieron 40.746 votos.
Un mes después, el balotaje dio en Montevideo 507.346 para Martínez y 383.991 para Lacalle Pou. Son datos que reafirman perfil de izquierda en la capital del país.
El interior mantiene una identificación fuerte con los blancos, mientras que el corazón urbano metropolitano muestra a los frenteamplistas afirmados, luego de haber desplazado a los colorados.
Eso también se dio con “ayuda” de sus adversarios, que no lograron acordar una estrategia profesional para dar batalla en mejores condiciones. En 2015 hicieron el intento de “la concertación”, que tuvo desprolijidades y bajo entusiasmo, y para 2020 ni lograron el puñado de 500 votos para tener un lema común. Ahora votan bajo el lema del Partido Independiente.
¿Qué puede pasar en Montevideo?
Diego Battiste
Si gana Laura Raffo sería un batacazo inesperado, que ahogaría al Frente en una derrota más dura que la de 2019. Pero el dato es que blancos y colorados no se han preparado como para generar una hazaña.
Si gana Daniel Martínez, desacomoda al establishment frenteamplista (los sectores más influyentes lo quieren fuera del camino), con una interna más compleja para el próximo Congreso y las internas 2021. Si gana Álvaro Villar, gana la alianza de Mario Bergara con el MLN-T, y dejan herido de muerte política a Martínez, mientras que en el espacio socialdemócrata del FA, el ex BCU desplaza a otros dos competidores (Pablo Ferreri y Álvaro García) y se afirma en el Senado y con incidencia en la IMM.
Si gana Carolina Cosse, será premio a una mujer persistente, un resultado extraordinario para Oscar Andrade, que también fortalecerá al Partido Comunista, y la alianza con el Partido Socialista en su orientación de vuelta a su raíz marxista. También en este escenario, Martínez queda fuera de todo.
Camilo dos Santos
También están en disputa los municipios, cuyo análisis dejamos para otra columna.
De Sansón Carrasco al siglo xxi pasó mucho tiempo; aquel primero fue designado, pero desde que vota la gente se hicieron 21 elecciones.
Hasta 1984 iban 15 elecciones, 14 ganadas por los colorados y una por los blancos; desde entonces, el Frente ha ganado las útimas seis votaciones.
Si gana el Frente –escenario más probable– para blancos y colorados será una lección complementaria de la de 2019: para ganar hay que tener una estrategia bien pensada, y una campaña de mucho trabajo y no de 3 o 6 meses, sino de cinco años. Y para ganar Montevideo, donde un partido hizo base fuerte, la exigencia de estrategia es más fuerte.