Los bomberos brasileños proseguían este jueves las búsquedas de 19 desaparecidos en los escombros de dos edificios de oficinas que se derrumbaron por la noche de este miércoles y un tercer predio de menor tamaño que también quedó prácticamente derruido.
A las 7.30 hora local de este jueves, once horas después del accidente, todavía no se había recuperado el cuerpo de ninguna víctima mortal.
Paes aseguró que está "prácticamente descartada" la hipótesis de que los derrumbes se hayan producido por una explosión de gas y señaló que había una obra de reforma en dos pisos del edificio de mayor tamaño.
Según el alcalde esas obras podrían indicar que el derrumbe pudo estar ocasionado por "un problema estructural", aunque matizó que todavía es pronto para establecer las causas del accidente.
Cerca de 70 bomberos y 40 agentes de la secretaría de la Defensa Civil participaban en las labores de búsqueda de supervivientes y de asistencia a los heridos, que no se han interrumpido durante la madrugada.
Las autoridades acordonaron la zona, alrededor de la calle Treze de Maio, y pidieron a los trabajadores de las oficinas que este jueves no vayan a trabajar.
Uno de los edificios tenía cerca de veinte pisos y el otro diez plantas de altura, mientras que un predio vecino de pequeñas dimensiones también quedó parcialmente derruido.
El derrumbe ocurrió en la zona más céntrica de Río de Janeiro, en el sector que aglutina un mayor número de oficinas y tiendas, en una calle peatonal junto al edificio histórico del Teatro Municipal.
La zona es muy concurrida en horario comercial, pero a la hora del accidente suele tener poco movimiento de público.