Los aeropuertos de EEUU no están para bromas. A un copiloto de Air France se le ocurrió anoche decir que llevaba una bomba en el zapato, antes de embarcar, en el aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York. Fue arrestado, y ahora se enfrenta a la posibilidad de ser condenado a 11 de años de prisión por "falso testimonio".
"Hizo comentarios que eran totalmente inapropiados", indicó Tiffany Townsend, una portavoz del aeropuerto. Las autoridades aeroportuarias y judiciales estadounidenses han anunciado de que el copiloto ha sido acusado de hacer "falso testimonio", delito penado con hasta 11 años de cárcel.