24 de marzo de 2015 19:38 hs

La Dirección General Impositiva (DGI) evalúa distintas modalidades de incorporación al régimen de facturación electrónica que contemple a todo el universo de empresas que en 2019 obligatoriamente deberán ser emisores electrónicos. Especialmente se está haciendo hincapié en las necesidades de los contribuyentes más chicos, dijo a El Observador el director de Asesoría Económica de la DGI, Gustavo González.

“Esto tiene un costo de entrada y se está buscando la manera de que sea acorde a la escala del contribuyente, algo asequible”, señaló González. Adelantó que no se descartan mecanismos como subsidios o exoneración de impuestos.

“Hoy hay un determinado procedimiento pautado que es consistente con el volumen de empresas que se está subiendo al sistema. Y si eso se masifica, podría llegar a tener implicancias en la forma en cómo se homologan los contribuyentes para ser emisores electrónicos (...) Se está buscando facilitarle la vida a los menores contribuyentes que entran en estos años”, explicó el funcionario.

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Una vez que se determinen estos puntos es que se difundirá el cronograma de largo plazo que establecerá las fechas topes en que todas las empresas deberán incorporarse al sistema de aquí a 2019, señala la web del organismo. Establece además que la lista se hará pública en marzo, fecha que, según González, es estimativa.

El costo del software para poder adaptarse al nuevo sistema de facturación electrónica en su formato más básico es $ 30 mil, informó Roni Lieberman, director de la empresa Memory.

A esto, lo único que se le debe sumar es contar con una computadora con internet. Durante 2015, la DGI enviará cedulones para 1.000 empresas que obligatoriamente deberán adherirse al sistema de facturación electrónica.

Lieberman informó que 30% de sus clientes voluntariamente dejan el sistema tradicional y digitalizan su facturación porque encuentran ventajas en hacerlo así o porque quieren adelantarse al apuro que significa el cedulón –en seis meses deben tener el programa en funcionamiento–. Estima que al final de este año, a los 1.000 que se unieron obligados se sumarán unos 400 voluntarios.

Los comprobantes fiscales electrónicos (CFE) representan hoy el 29% de la documentación emitida en el país. Cerrado el 2014, unas 1.500 empresas estaban incorporadas al nuevo sistema en sus diferentes etapas (752 emisores electrónicos operando, 374 en proceso de homologación y 461 en proceso de testing). Con las estimadas para 2015, el número de empresas adheridas al sistema se acercará a 3.000 firmas.

La meta de la DGI es que en 2019 todas las empresas uruguayas usen el sistema de facturación electrónica.

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