30 de julio de 2021 5:01 hs

Armar una lista nunca es cosa fácil. Armar una lista de unidad siempre es más difícil aún. Armar una lista de unidad que además respete una cuota de género es todavía más complejo. Y hacerlo en base a una correlación de fuerzas que ya no necesariamente representa con exactitud las lealtades de quienes votan puede convertirse en un verdadero trabajo de cálculo y artesanía política. 

Detrás de un clima de concordia y paz interna, la víspera de la postergada renovación de las autoridades del Honorable Directorio del Partido Nacional se tiñó de una cuota de suspenso que no se esperaba meses atrás, cuando el partido se encaminaba, sin sobresaltos, a una elección entre una lista conformada por la mayoría de los sectores y otra lista desafiante liderada por el senador Jorge Gandini, ambas con Pablo Iturralde como candidato a presidente. 

Si bien Iturralde, actual presidente interino del directorio, se mantiene como candidato de consenso para seguir al frente del partido, algunos sucesos políticos de los últimos meses, sumado a las usuales tensiones previas al cierre de las listas, expusieron diferencias entre las agrupaciones, al punto que algunos de esos sectores advirtieron que están dispuestos a abrir su propia lista en caso de que no se respeten sus condiciones.

Aunque en la cúpula del partido confían en que finalmente habrá acuerdo para llegar con solo dos listas –una de unidad y otra liderada por Gandini– y argumentan que el tire y afloje responde a lógicas de negociación entre los sectores, los movimientos de unos y otros en las últimas horas llevó a que algunos dirigentes que participan de las tratativas plantearan la posibilidad de llegar a tener hasta seis listas, uno por cada uno de los principales sectores, una situación que muchos pretenden evitar. 

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El detrás

La renovación de autoridades del Directorio tendrá lugar el próximo sábado 7 de agosto, cuando se reúna finalmente la Convención Nacional, que en principio estaba prevista para marzo, pero debió ser prorrogada debido a la situación sanitaria.

Esa convención, que define los lugares en el máximo órgano de conducción partidaria, está constituida a partir de los resultados de las internas de 2019, en las que triunfó el hoy presidente Luis Lacalle Pou con su bloque Todos (integrado por Aire Fresco, el Herrerismo y el Espacio 40). En segundo lugar se ubicó el sartorismo, tercero Alianza Nacional fundado por Jorge Larrañaga, y por detrás otros movimientos como el Grupo de Intendentes, al que pertenece Iturralde. 

Si bien Lacalle Pou había manifestado su intención de llegar a un directorio de consenso, desde un principio Gandini manifestó su voluntad de presentar una lista propia para marcar sus votos, en el marco de su alejamiento de Alianza Nacional y el fortalecimiento de su agrupación Por la Patria.

Gandini argumentaba que la foto de la interna nacionalista ya no representaba el mapa partidario, y ante un escenario con el sartorismo golpeado y el wilsonismo fragmentado, el senador definió salir a la caza del apoyo y los votos de convencionales en todo el país para ganarse un lugar –o más de uno– en el directorio.

De esa forma, el resto de los sectores definió ir con una lista de consenso que distribuyera los lugares en función de los votos de 2019. 

Pero el paso del tiempo, obligado por la pandemia, sumó nuevos acontecimientos. El fallecimiento de Larrañaga, ocurrido en mayo, impuso mayor incertidumbre sobre un bloque wilsonista. En los últimos días, el intendente de Tacuarembó, Wilson Ezquerra, anunció su alejamiento de Alianza  Nacional debido a diferencias con el senador Carlos Camy, que quedó a cargo de la conducción política de la agrupación. Del lado del grupo de Juan Sartori (quien permanece en Marbella, España) se intensificaron las diferencias entre los diputados. Y en el bloque Todos, que integra a las agrupaciones que postularon a Lacalle Pou a la Presidencia, también aparecieron diferencias respecto al reparto de lugares.

La posibilidad no lejana de que Gandini consiga ya no uno sino dos de los 15 lugares en el directorio llevó a que en los grupos que acordaron la lista de unidad se intensificara la discusión por los últimos dos lugares, ya que ir en el puesto 14 o 15 de la lista puede significar no ingresar al directorio. 

Este jueves, el semanario Búsqueda informó que en base a ese nuevo contexto, en el sartorismo evaluaban la posibilidad de presentar su propia lista. Juan Straneo, senador suplente del sector, confirmó a El Observador que esa posibilidad está arriba de la mesa a raíz de movimientos de otros sectores que también amagan con salirse del acuerdo de la lista de unidad. "Es un escenario complejo", advirtió Straneo.

Según el reparto proporcional, a Sartori le corresponden tres lugares. Straneo dijo que el sector está dispuesto, "en pos de la unidad", a negociar el último de esos lugares, o bien para otros grupos o para los diputados Pablo Viana y Álvaro Dastugue, que fueron electos por la lista de Sartori pero hoy no tienen vínculo orgánico. 

Al mismo tiempo, Aire Fresco reivindica que de acuerdo al número de convencionales le corresponde cinco lugares. Según esa distribución, el herrerismo tendría dos lugares y el Espacio 40, liderado por Javier García, podría quedar con solo uno, cuando reclama ocupar dos puestos en el directorio.

En ese sentido, desde la 40 advirtieron en las últimas horas que si en la lista de unidad no se los contempla para dos lugares entre el puesto 1 y el 13 –los que prácticamente aseguran entrar al directorio–, evaluarán correr con su propia lista. 

Fuentes de Aire Fresco, el sector del presidente Lacalle Pou, y que tiene al secretario de Presidencia, Álvaro Delgado, como principal negociador, señalaron que ese segundo lugar que reclama la 40 debería estar en disputa con otros grupos, como Alianza Nacional o el sartorismo.

El plazo para presentar las listas corre hasta el próximo jueves, y se prevé que las negociaciones continúen hasta último momento.

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